El mal paso de Gimnasia frente a Defensa fue advertido con anterioridad
El Lobo mendocino sufrió un revés previsible ante Defensa y Justicia, un buen equipo que alcanzó con su triunfo la primera posición en su grupo.
El Lobo mendocino sufrió un revés previsible ante Defensa y Justicia, un buen equipo que alcanzó con su triunfo la primera posición en su grupo, dejando ayer quizás la peor imagen a lo largo del Torneo Clausura que se disputa.
El equipo fue superado durante todo el encuentro, nunca hizo pie y como plus negativo sufrió una lesión de sus jugadores claves y salvo un cabezazo de su goleador Módica que se estrelló en el poste, careció de profundidad ofensiva.
La suerte, la mala definición insólita frente al arco del centrodeldntero de Defensa Leandro Fernández y dos goles anulados por posición adelantada, hubieran provocado una caída estrepitosa.
En la nota “River en las penumbras y Gimnasia de Mza en un buen momento con falencias comunes”, habíamos anticipado, lamentablemente, lo sucedido ayer en Florencio Varela.
El afán ofensivo con que el entrenador Darío Franco plantea todos los partidos, con debilidades en determinados puestos claves y con desequilibrio evidente, ponen en riesgo innecesario el objetivo primordial y básico del equipo mendocino: permanecer sin riesgo ni zozobras en la Liga Profesional en su primera temporada.
Ese es el objetivo cierto y concreto. Si con el correr del torneo aparece la posibilidad de otros logros, bienvenidos. Pero no hay que perder el foco.
La realidad del torneo nos muestra ejemplos claros y concretos: Estudiantes de Río Cuarto aparece como condenado a descender. San Martín de San Juan, el año pasado tuvo un paso fugaz y hoy lucha por acceder a los play off en Primera Nacional. Aldosivi, en su segunda temporada en Primera, en este momento es el segundo equipo que perdería la categoría.
Penan Central Córdoba, Banfield, Riestra, entre otros,con sus promedios. El torneo es muy duro y disputado, aún con sus carencias en juego atildado, técnico y vistoso.
El Lobo mendocino debe tener memoria, para recordar logros obtenidos recientemente, con fervor y enjundia y también con dosis de suerte importante de su lado. Veamos:
Frente a Velez Sarfield, a los 20 minutos perdía 2 a 0, que de tener puntería los delanteros del Fortín podría haber sido cuatro a cero cómodamente. Con enjundia, carácter y suerte en el final, revirtió una segura derrota en triunfo. Lanús , por error de su entrenador, colocó en su visita a Mendoza, un equipo casi alternativo. Cuando quiso revertir el resultado, mandando a cancha sus mejores jugadores, era tarde. Queda la vuelta de visitante.
Con su homónimo platense, luego de imponerse dos a cero durante el primer tiempo, a los diez minutos del tiempo complementario el resultado parcial era empate en dos y con un gol anulado al Lobo de La Plata. Un Agustín Módica inspirado y una buena muestra de carácter, terminaron otorgando el triunfo, junto a una salvada fenomenal del defensor Recalde en la última jugada del partido.
Hay más ejemplos para recordar. Debe analizarse la realidad del equipo con sabiduría y practicidad. Los menos y los más, sin obviar ninguno y con el objetivo claro y concreto frente a las 7 fechas que restan.
La actualidad del equipo tiene signos distintivos.
Gimnasia es frágil defensivamente, tanto en el medio campo como en la última línea, como así mismo tiene buena aptitud ofensiva, a partir del goleador del tornero, Agustín Módica, la calidad de Facundo Lencioni y el buen momento de Cingolani y Esteban Fernández.
El equipo debe conseguir equilibrio. No renunciar a atacar, pero ser compacto y en su conformación y disposición al juego, asegurar cohesión entre ataque y defensa, para no quedar expuesto y vulnerable. Fermín Antonini es el único mediocampista de marca y presión. El paso por esa zona es fácil para los equipos que enfrentan a Gimnasia.
La defensa tiene problemas varios. El primero es insoluble por mala fortuna. Los titulares del lado izquierdo, Imanol González y Franco Saavedra, sufrieron tempranamente lesiones graves que los apartan de los campos de juego hasta el año próximo. Ambos eran importantes y su ausencia se siente.
Los marcadores centrales, tienen experiencia y aceptable juego aéreo, pero quedan expuestos frecuentemente, por su lentitud frente a ataques profundos por parte de jugadores veloces. Problema grave: El capitán y buen arquero, César Rigamonti, enfrenta demasiados mano a mano por partido y mayormente responde con acierto; pero es una lotería también, la frecuencia conque debe enfrentar situaciones de riesgo.
Los marcadores de punta, pecan en defecto en su tarea primaria: marcar. Son superados con facilidad por los extremos rivales, dejan recibir y marcan a distancia, lo que complica a los zagueros centrales. Tienen más vocación ofensiva que apego y equilibrio a la posición que ocupan.
Con un medio campo de poca contención y los problemas reseñados en defensa, el Lobo es susceptible de posibilitar demasiadas opciones de gol a los equipos adversarios.
Es dable y de justicia reconocer lo realizado en el torneo clausura. Hay que tener esperanzas ciertas, espíritu optimista y también ser inteligentes, evaluar con razonabilidad fortalezas y debilidades, no perder el objetivo primario y básico y tampoco dejarse llevar por el optimismo desmesurado del hincha termo argento promedio.
Lo obtenido hasta ahora es muy importante. Hay que consolidarlo con inteligencia y practicidad, sin renunciar al estilo de siempre, a un espíritu ofensivo sin temores, pero reconociendo las carencias y dificultades propias en el aspecto defensivo.
Hay que atender también a un plantel corto en recambios Es un límite a tener muy en cuenta.
Quedan partidos muy difíciles en condición de visitantes; Lanús, Velez, Estudiantes de la Plata. De local hay que enfrentar al duro y complicado Riestra, al comprometido en puntos Newell's, al compacto Platense. Como frutilla del postre, en la última fecha aguarda el clásico. No olvidar el 5 a 1 en contra, Darío Franco.
El buen final está muy cercano. Ese es el objetivo claro de este primer año. Hay que conseguirlo y consolidarlo, para enfrentar la segunda temporada con bases sólidas y sin apremios asfixiantes.
Para ello se debe ser razonable, inteligente y práctico, reiteramos, potenciando virtudes y disminuyendo al mínimo carencias, sin temores pero también sin ingenuidades ni optimismo imprudente y exagerado. Equilibrados para ser confiables.


