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El día que Godoy Cruz habló japonés en pleno Mundial

Un hincha mendocino llevó el nombre de Godoy Cruz al Mundial y terminó haciendo cantar al Tomba a fanáticos japoneses.

japoneses y del tomba

Los Mundiales son una fábrica de rarezas.

Uno puede viajar esperando ver a Messi, cruzarse con una camiseta de Maradona o escuchar a los argentinos copando una ciudad extranjera. Lo que nadie imagina es encontrarse con hinchas japoneses cantando por Godoy Cruz.

Y sin embargo pasó.

A miles de kilómetros de Mendoza. Lejos del Feliciano Gambarte. Lejos del Puente Olive. Lejos de las montañas que acompañan cada tarde tombina.

Pasó en Estados Unidos.

La historia tiene como protagonista a Diego, un hincha de Godoy Cruz que ya se encontraba viviendo la experiencia mundialista y que desde hace varios días viene compartiendo postales, anécdotas y rincones de una Copa del Mundo donde las fronteras parecen desaparecer.

En una de esas recorridas llegó hasta el punto de encuentro de los simpatizantes japoneses.

Había banderas, camisetas azules, bombos, fotos y sonrisas. Lo habitual en una reunión de Mundial. Lo extraordinario vino después.

Porque entre charla y charla, entre fotos y videos, apareció Godoy Cruz.

Japoneses cantan canciones de Godoy Cruz

Del Gambarte a Tokio sin escalas

Nadie sabe exactamente cómo ocurre.

Tal vez sea la magia del fútbol. Tal vez la curiosidad de quienes llegan desde culturas distintas pero hablan el mismo idioma cuando aparece una pelota.

Lo cierto es que los japoneses escucharon hablar del Tomba.

Escucharon sobre Mendoza. Sobre el club de barrio que terminó jugando copas internacionales. Sobre una pasión que ocupa una ciudad entera cada vez que rueda la pelota.

Y poco después sucedió algo que parecía imposible.

Los hinchas japoneses empezaron a repetir canciones vinculadas a Godoy Cruz.

No porque conocieran el club.

No porque hubieran visto decenas de partidos.

Simplemente porque el fútbol tiene esa capacidad maravillosa de generar pertenencia aunque sea por unos minutos.

Un Mundial de historias pequeñas

Los diarios suelen contar quién gana.

Las estadísticas cuentan quién hizo los goles.

Pero los Mundiales sobreviven gracias a otras historias.

Las del abuelo que viaja por primera vez.

Las del hincha que cruza un océano.

Las de los amigos que convierten una aventura en un recuerdo para toda la vida.

Y también las de un mendocino que logra que un grupo de japoneses cante por Godoy Cruz.

Quizás dentro de unos años nadie recuerde el resultado de aquel partido que se jugó ese día.

Pero Diego seguramente contará otra cosa.

Contará que una tarde, en medio de una Copa del Mundo, escuchó el nombre de su club salir de gargantas japonesas.

Y que durante algunos minutos el Tomba dejó de ser solamente mendocino.

Se volvió mundial.

Porque en un torneo donde están las potencias más grandes del planeta, Godoy Cruz también encontró su lugar.

Aunque haya sido en japonés.