El autódromo Oscar y Juan Gálvez avanza con sus obras para recibir eventos de nivel mundial
La obra incluye la renovación total de la pista, el paddock y las áreas de servicio, con un plazo de ejecución de 12 meses.
Las obras avanzan en el Gálvez.
Los trabajos de modernización integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez avanzan de manera sostenida y dentro de los tiempos previstos, con progresos visibles tanto en el rediseño de la pista como en las áreas de infraestructura, paddock y servicios. El movimiento en el predio da cuenta de la envergadura del proyecto: maquinaria pesada, camiones, compactadores y equipos de topografía operan de forma coordinada, acompañados por especialistas que controlan cada etapa.
El plazo de ejecución es de 12 meses desde el inicio de las tareas en enero de 2026. La intervención no solo apunta a ar las instalaciones, sino también a reposicionar al Autódromo Oscar y Juan Gálvez en el circuito internacional del automovilismo. En ese marco, se prevé que el trazado sea sede del MotoGP el próximo año, mientras continúan las gestiones para el regreso de la Fórmula 1 a la Ciudad de Buenos Aires.
Este lunes, el avance de obra fue supervisado por el presidente de AUSA, Juan Pablo Fasanella, junto a Carmelo Ezpeleta, CEO de MotoGP Sports Entertainment Group, y el director deportivo Carlos Ezpeleta. También participó Orlando Terranova, titular del grupo promotor OSD.
El nuevo circuito tendrá una longitud de 4,3 kilómetros, un ancho promedio de 14 metros y contará con 14 curvas. En su recta principal, los vehículos podrían alcanzar velocidades superiores a los 300 km/h.
Actualmente, las tareas se desarrollan en varios sectores en simultáneo, en una fase clave del proyecto. En las últimas semanas, los trabajos se concentraron en la preparación del terreno, con demoliciones, movimientos de suelo y la construcción de nuevas bases. En el área destinada al paddock y servicios, se avanzó en la nivelación del suelo y en excavaciones para futuras estructuras dentro del predio.
Al mismo tiempo, la pista está siendo completamente reformulada para ajustarse a estándares internacionales. Se realizaron tareas de fresado del asfalto existente, retiro de pianos y defensas, y desmantelamiento de estructuras en desuso. También se ejecutaron movimientos de suelo en sectores estratégicos, como la recta opuesta y el tramo entre las curvas 10 y 13, donde se proyecta una nueva traza.
Uno de los puntos técnicos más importantes es la estabilización del terreno, clave para asegurar la durabilidad y resistencia del circuito, condición necesaria para alcanzar la certificación Grado A.
El proyecto también incluye obras hidráulicas y de drenaje, con la apertura de zanjas y conductos pluviales que permitirán un correcto escurrimiento del agua, evitando problemas estructurales en el futuro.