El árbitro VAR de la final entre Rosario Central y Estudiantes defendió los polémicos fallos que desataron el escándalo
Jorge Baliño, quien secundó a Darío Herrera desde la cabina, explicó por qué se cobró lo que se cobró en el 3-1 de Rosario Central a Estudiantes.
La Supercopa Internacional entre Estudiantes y Rosario Central estuvo plagada de polémicas.
FotobairesLa Supercopa Internacional que Rosario Central le ganó 3-1 a Estudiantes de La Plata quedó marcada por el escandaloso final, en el que los jugadores de ambos equipos se fueron a las manos en la cancha y camino a los vestuarios. Un desenlace lamentable que se veía venir después de varios fallos polémicos que fueron calentando el partido.
Más allá de cualquier suspicacia en la previa y cuestiones extrafutbolísticas, hubo tres jugadas puntuales en las que el elenco platense se sintió fuertemente perjudicado: el penal que le cobraron al Canalla a los 53 minutos por falta de Leandro González Pirez a Enzo Copetti, y los dos que reclamó el Pincha y Darío Herrera no sancionó por una mano de Ignacio Ovando y otro por la falta de Franco Ibarra sobre Tomás Palacios.
Jorge Baliño defendió los polémicos fallos de la final entre Estudiantes y Central
Jorge Baliño, quien estuvo a cargo del VAR en Santiago del Estero, se expidió este lunes en diálogo con DSports Radio sobre las tres jugadas: "No es que yo considere únicamente, está reglamentado que los contactos imprudentes se consideran falta. Como estaba dentro del área, se sancionó tiro penal. El tema es que cuando tenés a dos jugadores en velocidad, esos pequeños toques provocan una caída. Claramente tienen un efecto, sino Copetti no protestaría. Es una cuestión reglamentaria, por más de que a veces se diga de que no es suficiente", argumentó sobre la pena máxima para la Academia Rosarina.
"En las revisiones siempre nos aconsejan tener dos o tres ángulos. En el partido del sábado habían más cámaras de las que suele haber, lo que facilita esto. No se trata de lograr un convencimiento. En definitiva, la decisión final termina siendo del árbitro. Si él considera que lo que le muestran no es suficiente para cambiar su decisión, es válido", se explayó al respecto.
En cuanto a la mano de Ovando, señaló: "Darío relata una situación de un movimiento natural. Con un ángulo parecía que pegaba en la cabeza, con otro en el brazo, y con otro en el hombro. Yo creo que le pega en el brazo, pero el movimiento fue natural y no estaba ampliando volumen".
"Aparte, el jugador de Central está mirando hacia bajo, es un factor que se toma en cuenta para decidir que es una mano no sancionable. Cuando voy a las imágenes, veo que las manos están hacia delante, y no hacia el costado ni por encima de los hombres. Si esa pelota no pegaba en la mano, pegaba en la cara o en el pecho, no estaba una posición antinatural", continuó su argumentación.
Por último se refirió a la situación de Palacios: "El jugador se arroja sobre la pierna del defensor y ahí se produce el contacto. Nunca se logra poner de pie en esa situación. Me pareció una acción totalmente de juego. Para mí, el jugador de Estudiantes nunca llegó a estar de pie para jugar el balón, ya venía cayéndose antes de que se produzca el golpe", sentenció Baliño.

