ver más

De Mendoza al sueño Puma: la historia detrás de los tres chicos que ya pisan fuerte en la selección

Tres mendocinos llegan a Los Pumitas: talento, sacrificio y una oportunidad única para dar el salto grande en el rugby sudamericano.


No es solo una convocatoria. No es solo un torneo. Es una historia que se repite… y emociona.

Porque mientras el rugby argentino sigue mirando al futuro, Mendoza vuelve a decir presente. Esta vez, con tres nombres propios que empiezan a escribir su camino en Los Pumitas: Santino Brunetti, Juan Martín Cid e Ignacio Laborde. Pero detrás de esa lista hay mucho más que talento.

El origen: clubes, sacrificio y pertenencia

Brunetti desde Liceo. Cid y Laborde desde Marista.

Tres historias distintas, un mismo ADN.

Horas de entrenamiento, viajes, fines de semana enteros dedicados al rugby. Canchas embarradas, frío, lesiones y también sueños. Porque en el interior, llegar no es casualidad: es insistir cuando nadie mira.

Y ellos insistieron.

Rosario, la primera gran puerta

El Sudamericano no es un torneo más. Es el primer gran escenario donde estos chicos dejan de ser promesas para empezar a ser realidad.

El certamen se jugará en Rosario, con selecciones de toda Sudamérica y hasta dos equipos argentinos en competencia, en una clara apuesta al desarrollo y la proyección.

Ahí estarán ellos. Midiéndose. Probándose. Mostrando que pueden dar el salto.

El verdadero objetivo: mucho más que un título

pumitas

El Sudamericano es apenas el comienzo.

Porque cada pase, cada tackle y cada decisión en la cancha es observada. Es evaluada. Es parte de un proceso que tiene un destino claro: llegar a Los Pumas.

Ellos lo saben. Y juegan con eso.

Mendoza hace tiempo dejó de ser sorpresa en el rugby nacional. Hoy es una fábrica de talento.

Y estos tres nombres no aparecen por casualidad. Son parte de una generación que viene empujando fuerte, que entiende el juego y que tiene algo clave: mentalidad competitiva.

Una historia que recién empieza

Brunetti, Cid y Laborde todavía no son figuras. Pero ya dieron el primer paso. Ese que muchos sueñan y pocos logran.

Hoy representan a Mendoza. Mañana, quizás, a todo un país.

Porque en el rugby —como en la vida— todo gran camino empieza con una oportunidad… y ellos ya la están jugando.