De casi quedar ciego a marcar un gol histórico en un Mundial: Yoane Wissa, el héroe congoleño
El delantero que juega en la Premier League marcó el heroico empate ante Portugal. Hace cinco años, casi perdió la vista en un intento de secuestro a su hija.
Yoane Wissa dio hoy uno de los golpes del Mundial 2026.
De aquel cuasi trágico verano de 2021 a este de 2026 apenas pasaron cinco años. Tan cerca y tan lejos. Porque de estar luchando para no perder su visión en la cama de un hospital de Francia, a tocar el cielo con las manos en un Mundial de fútbol con su país, transcurrió un lustro. Para muchos, un destello. Para Yoane Wissa, una eternidad.
El delantero que actualmente hace goles en el poderoso Newcastle de la Premier League de Inglaterra, fue el mejor del día en el Mundial 2026, llevando a su selección a conseguir el resultado deportivo más importante de su historia.
Por su gol, el primero desde que República Democrática del Congo se llama así, por su nombre, parte de una selección que este miércoles hizo historia, y por su pasado, marcado por el trauma, la lucha y la resiliencia.
Yoane Wissa, el héroe congoleño
En un partido que se había presentado cuesta arriba, con un resultado en contra desde los cinco minutos de juego y ante una de las favoritas a luchar por la Copa del Mundo, República Democrática del Congo tenía preparado un as bajo la manga.
Porque cuando faltaban segundos para el final de la primera etapa del partido jugado en Houston, el problema lo tuvieron Portugal y Cristiano Ronaldo. Un preciso centro de Arthur Masuaku encontró el inolvidable salto de Yoane Wissa, que con un certero cabezazo perforó la resistencia de Diogo Costa y logró que parecía imposible.
En su regreso a las copas del mundo después de 52 años, tras su participación en Alemania ´74 bajo el nombre de Zaire, los Leopardos conseguían empatarle al combinado luso en un día que no olvidarán jamás.
De casi quedar ciego a marcar un gol histórico
En la historia de vida de Yoane Wissa aparece un capítulo oscuro que lo marcó para siempre. En el verano de 2021, el futbolista nacido en Francia sufrió el ataque de una mujer, quien luego de tocar el timbre de su casa con la idea de ‘pedirle un autógrafo’, arrojó líquido corrosivo en el rostro del jugador.
El atentado tenía como objetivo el secuestro de la pequeña hija del jugador, que finalmente no ocurrió. Sin embargo, Wissa sufrió graves quemaduras que lo llevaron a someterse a una cirugía de urgencia para no perder la visión. Meses después logró recuperarse, aunque algunas cicatrices le quedaron para siempre.
Hoy, luego de vestir las camisetas del Chateauroux, Angers, Stade Laval, Ajaccio y Lorient de Francia, y del Brentford de Inglaterra, Wissa es una de las figuras del Newcastle y, desde este miércoles 17 de junio de 2026, un nuevo mártir del sufrido pueblo congoleño.



