Cuando el talento no alcanza: Tomás Vitar podría bajarse del campeonato por falta de apoyo
El mendocino lidera el Turismo Nacional Clase 2, pero la falta de presupuesto pone en riesgo su continuidad. Su caso refleja la realidad de muchos deportistas.
La historia de Tomás Vitar es la historia de muchos deportistas argentinos. Cambian los nombres, cambia el deporte, pero el problema suele ser el mismo: el talento aparece mucho antes que el apoyo.
Tomás Vitar no podría continuar por la falta de presupuesto
El piloto mendocino debutó en el automovilismo nacional con apenas 15 años, fue campeón argentino del Turismo Nacional Clase 3 a los 21 y hoy lidera el campeonato de la Clase 2. Sin embargo, analiza bajarse de la competencia por un motivo que nada tiene que ver con su rendimiento: la falta de presupuesto.
Lo preocupante es que esta historia no pertenece únicamente al automovilismo.
Se repite en el atletismo, el ciclismo, el hockey, el tenis, el vóley, el básquet y tantos otros deportes. También en disciplinas individuales y colectivas. En Mendoza sobran deportistas capaces de competir al máximo nivel, pero muchas veces faltan las herramientas para que puedan hacerlo.
El apoyo estatal es escaso y el privado cada vez resulta más difícil de conseguir. Las empresas hacen un esfuerzo enorme, pero la realidad económica también las obliga a elegir dónde invertir. Mientras tanto, son las familias las que terminan sosteniendo viajes, entrenamientos, materiales e inscripciones, muchas veces con un sacrificio silencioso que nadie ve.
Y ahí aparece la verdadera discusión.
No se trata solamente de ayudar a un deportista. Se trata de entender que detrás de cada uno de ellos hay años de trabajo, de esfuerzo y de representación. Cada vez que un mendocino compite en un campeonato nacional o internacional lleva el nombre de la provincia consigo.
Cuando un talento debe abandonar por cuestiones económicas, no pierde solamente ese deportista. Perdemos todos.
Porque el deporte necesita talento, trabajo y esfuerzo. Pero también necesita oportunidades. Y sin apoyo, incluso los mejores terminan quedándose al costado del camino.