Conmoción en el básquet mendocino: un jugador no sentía las piernas y esperó 50 minutos por la ambulancia
El partido estuvo detenido casi una hora. El jugador fue atendido y no habría sufrido una lesión grave, pero el hecho abrió un fuerte debate.
La victoria de Godoy Cruz sobre San José por 92 a 85 quedó completamente en segundo plano tras una situación que generó preocupación y volvió a poner sobre la mesa las condiciones de seguridad en el básquet mendocino, generando un fuerte debate sobre los protocolos existentes y la demora en la llegada de la ambulancia, hecho que mantuvo el encuentro detenido casi una hora.
Cuando restaban 6 minutos y 40 segundos para el final del encuentro, una acción de juego terminó encendiendo todas las alarmas. Luego de una cortina realizada por Abel Trejo, jugador de Godoy Cruz, sobre Thiago Demonte, basquetbolista del Santo, este cayó al piso manifestando un fuerte dolor en la zona lumbar.
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La preocupación aumentó cuando el jugador aseguró que no sentía las piernas. Inmediatamente el partido fue detenido mientras compañeros, cuerpo técnico y árbitros intentaban entender la gravedad de la situación.
Casi una hora de espera y nerviosismo
Lo más llamativo ocurrió después. La ambulancia demoró cerca de 50 minutos en llegar al estadio, por lo que el encuentro permaneció interrumpido durante casi una hora. Recién después de la atención médica correspondiente y tras confirmarse que la situación no revestía gravedad extrema, el partido pudo reanudarse.
Afortunadamente, las primeras evaluaciones indicaron que Demonte no habría sufrido una lesión de gravedad. El jugador permanece bajo tratamiento con calmantes y entre miércoles y jueves se realizará nuevos estudios para determinar con precisión el alcance del golpe.
Más allá del alivio por el estado de salud del deportista, el episodio abrió un debate inevitable.
¿Puede una competencia de Superliga disputarse sin una ambulancia disponible en el lugar? ¿Son suficientes los protocolos actuales? ¿Qué ocurriría ante una emergencia de mayor gravedad donde cada minuto resulta determinante?
La demora de casi una hora para recibir el traslado, generó preocupación entre dirigentes, jugadores y espectadores. Porque si bien en esta oportunidad el desenlace fue favorable, la situación expuso una problemática que obliga a revisar las medidas de seguridad y los requisitos médicos de trasnporte para el desarrollo de las principales competencias del básquet provincial.
El resultado quedó en las estadísticas. El verdadero partido ahora parece jugarse fuera de la cancha: el de garantizar que los deportistas cuenten con una respuesta inmediata para ser trasladados ante cualquier emergencia.
