Colapinto en Spa: un GP bajo la lupa y sin ritmo en seco
El piloto argentino disputó su séptima carrera como titular de Alpine y finalizó 19º en un Gran Premio de Bélgica que ya fue complicado por la lluvia, sumado al desgaste de neumáticos y una estrategia que no lo favoreció. A pesar de no haber cometido errores graves, su ritmo fue limitado con pista seca y volvió a quedar lejos de los puntos.
Colapinto buscará conseguir un buen resultado en Bélgica.
X @AlpineF1TeamEn una carrera que comenzó con lluvia, se largó detrás del auto de seguridad y se transformó con el paso de las vueltas en una competencia de piso seco, el argentino largó 15, debido a las modificaciones y sanciones que realizaron previamente varios pilotos durante el Parque Cerrado, y mostró dos caras: un buen primer tramo con intermedios y muchas dificultades con los neumáticos lisos, que lo dejaron sin posibilidades de avanzar.
Al principio, Franco se mostró competitivo con los neumáticos intermedios. De hecho, fue su mejor momento en cuanto a ritmo. Pero una vez que la pista comenzó a secarse y se produjo el cambio a gomas slick, su rendimiento cayó de manera pronunciada.
Con los medios, el stint fuerte del argentino duró solo cinco vueltas. A partir de allí, comenzó a perder rendimiento, en especial por el desgaste de los neumáticos traseros. Esto lo llevó a realizar una segunda detención en boxes —una estrategia que la mayoría de los pilotos evitó—, y a partir de ese momento su carrera quedó condicionada. Reapareció en el puesto 19º y no pudo recuperar terreno.
Mientras tanto, su compañero Pierre Gasly, con el otro Alpine, logró completar una carrera sólida con una sola parada, y defendió el último punto en juego ante la presión de Yuki Tsunoda y Nico Hülkenberg.
¿Cómo fue la performance del argentino?
La actuación de Colapinto en Spa fue consistente en condiciones húmedas, donde supo mantenerse cerca de su compañero de equipo y sin errores. Pero una vez que la pista cambió, también cambió su desempeño. El Alpine no rindió bien con los neumáticos lisos, y si bien la degradación fue un problema general para el equipo, la pérdida de ritmo fue más pronunciada en el auto del argentino.
¿El desgaste fue producto de una puesta a punto poco equilibrada o de un manejo que exigió de más los neumáticos? Es una pregunta válida, pero sin una respuesta concluyente. El propio piloto, tras la carrera, apuntó a un “desgaste térmico” más que real, es decir, una pérdida de rendimiento provocada por la temperatura de las gomas. Lo cierto es que, a diferencia de los pilotos que lograron puntuar —la mayoría con un largo stint en medios—, Colapinto no logró mantener las condiciones del neumático el tiempo suficiente.
A pesar de eso, completó todas las vueltas, cometió solo un error visible (al salirse del radio ideal bajo presión de Hamilton) y sumó experiencia valiosa. No fue una carrera destacada, pero tampoco fue una actuación desprolija ni errática. En ese sentido, hay un piso claro sobre el que construir.
Colapinto, sin ritmo, sin puntos y con presión
Franco terminó 19º, a más de 95 segundos del líder, y sin haber podido adelantar posiciones en carrera, salvo un sobrepaso a Hadjar tras su detención. Largó 15º y cayó cuatro puestos. En contrapartida, Gasly largó 13º y terminó 10º, defendiéndose con solidez en el tramo final. En siete carreras compartidas, el francés sumó 13 de los 20 puntos de Alpine. Colapinto, todavía ninguno.
El equipo, último en el campeonato de Constructores, se fue de Bélgica con más preguntas que respuestas. Llegó a Spa a 10 puntos de Haas y se fue a 15. El panorama no muestra señales de mejora.
La próxima fecha será en Hungría, antes del parón de verano europeo. Será una cita clave para Colapinto: necesita mostrar solidez, continuidad en el ritmo y una actuación convincente. No solo para sumar sus primeros puntos, sino para disipar el ruido creciente sobre su futuro inmediato en la categoría.

