Batacazo en San Antonio: los Knicks remontaron 14 puntos contra los Spurs y pegaron primero en las Finales de la NBA
Con 30 puntos de Jalen Brunson, los Knicks remontaron una desventaja de 14 unidades, vencieron 105-95 a los Spurs en San Antonio y se adelantaron 1-0 en las Finales de la NBA. Ginóbili estuvo en el estadio.
La serie está 1 a 0 a favor de los Knicks.
EFELos New York Knicks asaltaron el Frost Bank Center de San Antonio y, con 30 puntos de Jalen Brunson, ganaron por 105-95 a los Spurs y sacaron ventaja 1-0 en las Finales de la NBA, cuyo segundo encuentro se disputará el viernes en este mismo escenario. El encuentro fue presenciado por la leyenda argentina Emanuel Ginóbili.
Los Knicks prolongaron su extraordinario momento y, con carácter y talento, sellaron su duodécima victoria consecutiva en estos playoffs, tras eliminar a los Atlanta Hawks y arrollar 4-0 a los Philadelphia 76ers y a los Cleveland Cavaliers en su camino hacia sus primeras Finales en 27 años.
Los Spurs sucumbieron pese a los 26 puntos y doce rebotes del francés Victor Wembanyama, en su debut en unas Finales NBA tras ser MVP del Oeste.
Estuvieron catorce abajo en el marcador los New York Knicks, pero el equipo de Mike Brown volvió a demostrar madurez. En el Frost Bank Center, repleto de aficionados de los San Antonio Spurs, fueron Ben Stiller, Spike Lee y Patrick Ewing quienes lideraron la delegación de famosos y leyendas del baloncesto en celebrar.
Brunson selló trece de sus treinta puntos en el cuarto período, tras reponerse de un percance en una rodilla. OG Anunoby aportó doce en el último segmento y acabó con 17. El dominicano Karl Anthony Towns aportó un doble doble de 18 puntos para los Knicks, que se hicieron con ventaja de campo en la serie.
Wembanyama intentó rebelarse, pero sus once puntos y siete rebotes sumados en el cuarto período, no les bastaron a los Spurs. Tampoco los 16 del novato Dylan Harper, que fue de más a menos, ni los 17 de Stephon Castle.
A los hombres de Mitch Johnson les tocará reaccionar inmediatamente para contener el impulso de los Knicks.

