ver más

A Gimnasia le faltan jugadores, entrenador y su camiseta tradicional

El tránsito por la Liga Profesional es complejo y dificultoso. El Lobo debe y puede revertir el mal inicio. Manos a las obra.


El torneo de la Liga Profesional en Argentina sostiene una contradicción enorme. El seleccionado nacional es el vigente campeón del mundo, dos veces consecutivas campeón de América y ganador ante Italia de la última Finalissima.

En simultáneo la Liga es un torneo disputado por 30 equipos, muchos de los cuales penan económicamente y tienen bajo nivel de juego. Se cambian las reglas sobre la marcha, salen a la luz en WS escandalosos el “arreglo” de partidos por dirigentes inescrupulosos y árbitros venales.

El VAR en varias ocasiones, trae demasiada incertidumbre y dudas en su aplicación en vez de certezas y confianza. El juego es de alta intensidad, cercano a la violencia, poco fluido y atractivo. La gran cantidad de partidos seguidos deviene en numerosas lesiones de gravedad.

En este marco, después de más de 40 años de ausencia, Gimnasia de Mendoza volvió a disputar el máximo torneo profesional. Un logro inmenso. Un compromiso muy exigente.

Transcurridas 11 fechas del campeonato es dable hacer un primer balance del paso del Lobo.

1) Gimnasia siente el salto de categoría: ha sumado 9 puntos por dos triunfos y tres empates. Seis derrotas completan la perfomance hasta el momento. Va a ser difícil el tránsito, porque todos los comienzos del fútbol mayor lo son. Estudiantes de Río Cuarto, también recién ascendido, da fiel testimonio. Está sufriendo más que el Lobo. Acompañan varios clubes penando en carencia de puntos sumados.

El camino seguirá arduo y complicado. Hay que fortificarse en espíritu, convicción y juego para sostenerse y permanecer en la máxima división.

Para ello deben acontecer cambios, conseguir entrenador y ayudantes capaces y a la altura, que potencien al plantel de jugadores conque se dispone, revalidar el estilo tradicional de buen trato al balón y juego atildado gimnasista y lucir los colores y el diseño tradicional de su vestimenta.

2) Muchos refuerzos; pocos de jerarquía: apremiados por el tiempo y la obligación de poner el estadio en condiciones para afrontar las exigencias organizativas de AFA, el equipo sumó muchos jugadores de refuerzo, lamentablemente pocos de valía. Ello se siente y mucho. Al rendimiento del equipo lo sostienen prácticamente los jugadores bases del ascenso e incluso pesa la ausencia de Nico Romano, nacido de las inferiores del club. De sus entrañas.

Habrá que esmerarse en el próximo mercado de pases para agregar calidad más que cantidad, como se hizo en la primera instancia.

Ariel Broggi DT de Gimnasia

Ariel Broggi, DT de Gimnasia, empezó a preparar el equipo que recibirá a Instituto este domingo en el Legrotaglie.

3)Entrenador: la dirigencia debe afinar el ojo y ante el retiro de Ariel Broggi, que no atinó en el comienzo, debe colocar un DT de experiencia en equipos noveles en la categoría, que elija los jugadores adecuados, entre los que dispone, dote al equipo de una línea de juego acorde a ellos y a la tradición gimnasista y los llene de confianza y espíritu competitivo. La parada es brava, pero hay que afrontarla con convicción, temple y decisión.

4) Afirmarse en los colores y el diseño de su tradicional camiseta: inexplicablemente, Gimnasia ha disputado la mayoría de sus partidos sin lucir su camiseta tradicional, la de bastones blancos y negros.

Una versión que asombra es la que expresan algunos dirigentes: “la firma que nos provee los equipos deportivos no lo hace en el tiempo y forma debidos”.” Agrava el problema el cambio de camisetas que fecha a fecha realizan los jugadores con sus ocasionales adversarios”. Suena poco convincente y hasta ingenuo.

Los colores y el diseño de las camisetas forman parte del corazón y el espíritu del club, sus equipos y la hinchada. Las tribunas se ven pobladas de hinchas con la camiseta blanca y negra a listones.

Ahí está la esencia del lobo, que aúna y vincula simpatizantes y equipo. Tradición, historia, pertenencia, pasión, recuerdos de jornadas memorables y también de tristezas y derrotas.

No es lo mismo, señores dirigentes, utilizar cualquier diseño o apelar a colores que no tienen nada que ver con el club. Ese atuendo rojo completo, como equipo y color alternativo, no tiene nada que ver con la historia ni simboliza el alma y juego del equipo del parque.

Si la ausencia de la vestimenta tradicional es responsabilidad de la firma que la provee, sobre ella se debe actuar, incluso hasta llegar a su cambio por otro proveedor confiable. El diseño y los colores tradicionales tampoco se manchan.

Gimnasia debe dar vuelta la página con seguridad y firme convicción de que dirigencia, cuerpo técnico, jugadores e hinchada, mancomunados, pongan lo máximo para transitar este primer año tan complejo y difícil, y se haga con éxito consolidando su permanencia en la Liga Profesional.

Sin ayuda de árbitros, sin VAR a la carta, sin AFA bajo ningún aspecto, sin secanucas ni serviles. Con buen juego, su tradicional espíritu, con el orgullo de lo que fue en los viejos nacionales y con el máximo esfuerzo inteligente en el torneo actual.

Con eso es posible un mejor juego y la permanencia.