¿Peligra la Fórmula 1 en Argentina? La sede que pisa fuerte y tiene a su "propio Colapinto"
Tras la llegada de Franco Colapinto a la Fórmula 1, que generó un fanatismo desmedido por parte de los argentinos, comenzó a reflotarse la posibilidad de que la máxima categoría del automovilismo vuelva al país.
La idea de un GP de Argentina para los próximos calendarios comenzó a sonar fuerte; sin embargo, hay avances con otros países que podrían complicar seriamente estas aspiraciones. Durante el GP de Mónaco, Stefano Domenicali –CEO de la categoría– mantuvo una reunión con la primera ministra de Tailandia, Paetongtarn Shinawatra, con el objetivo de avanzar en la incorporación de este exótico destino.
Desde la F1 ven con buenos ojos sumar una nueva plaza en Asia y fortalecer en el impacto de la categoría en ese mercado, que ya cuenta con un referente: Alex Albon (Williams).
En noviembre del año pasado, el propio Domenicali se reunió con el secretario de Deportes, Daniel Scioli, para analizar la posibilidad de un regreso de la F1 al país.
El proyecto de Tailandia
De la conversación mantenida el pasado fin de semana se desprende que Tailandia podría realizar una carrera urbana en las calles calles de Bangkok, con un modelo similar al de Mónaco, Singapur o Bakú.
Para concretarlo, el país deberá afrontar una inversión cercana a los 200 millones de dólares, monto que incluye la adecuación del circuito callejero, infraestructura de nivel internacional, mejoras viales, pago de derechos a Liberty Media y todos los costos que conlleva asegurar un lugar en el calendario.
Albon, el “Colapinto tailandés”
Alex Albon (tailandés, aunque nacido en el Reino Unido) es un factor clave para las aspiraciones de Tailandia, ya que es uno de los deportistas más conocidos en su país. Su presencia en la Fórmula 1 sería uno de los motores para movilizar el apoyo político y económico que requiere un evento de esta magnitud.
La situación tiene ciertos paralelismos con el fenómeno generado en Argentina por Colapinto, quien se sumó a Alpine en esta temporada y, tal como sucedió en 2024 en sus nueve carreras con Williams, reactivó el interés por el automovilismo en el país.
La Fórmula 1, que hoy prioriza criterios comerciales, turísticos y de expansión de mercado para definir su calendario, podría inclinar la balanza a favor de Bangkok si la propuesta avanza con respaldo firme del gobierno y capital privado.
Tailandia ya organiza desde 2018 el MotoGP en el circuito de Buriram, y aunque se trataría de un evento distinto –callejero y en la capital–, la experiencia previa en organización de grandes eventos deportivos juega a su favor.
Mientras tanto, Argentina no cuenta hoy con una estructura lista para recibir a la Fórmula 1 sin una importante inversión. El Autódromo Óscar y Juan Gálvez o el de Termas de Río Hondo necesitarían obras de actualización para cumplir con los estándares actuales, además del pago de derechos que superan los 50 millones de dólares anuales.