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Reencuentro: el sentido abrazo entre Palermo y Guillermo Barros Schelotto en la previa de Olimpia-Vélez

El Mellizo y el Titán se enfrentan como técnicos por Copa Libertadores y en la previa del Olimpia-Vélez en Asunción se fundieron en un abrazo.

Olimpia de Paraguay recibe en Asunción a Vélez Sarsfield por la segunda fecha de la Copa Libertadores y, además del atractivo futbolístico, existe algo que convierte el partido en uno muy especial. Es que se trata del reencuentro entre dos leyendas de Boca y del fútbol argentino como Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto.

Todas las miradas estaban puestas sobre el saludo entre el Titán, criticado en los últimos días por el flojo presente de Olimpia, y Guillermo, flamante técnico del Fortín, que consiguió una importante victoria ante Peñarol en el debut por la Copa. Con los equipos ya en la cancha, el abrazo se dio.

El saludo entre Palermo y los Barros Schelotto

El abrazo no solo involucró a Palermo y Guillermo sino también a Gustavo, mellizo y ayudante de campo de Guillermo y, por supuesto, también excompañero del Titán en Boca. Palermo y los Barros Schelotto ya se habían enfrentado desde el lado de fuera de la línea de cal en cinco ocasiones entre 2013 y 2015, con un saldo parejo de victorias.

Los cruces previos fueron todos cuando Guillermo Barros Schelotto dirigía a Lanús. Con Palermo como entrenador de Godoy Cruz, se repartieron una victoria cada uno, ambas por 1-0. Luego, con el exdelantero al frente de Arsenal, la paridad continuó. Una victoria por lado y un empate 0-0, que deja el registro en dos victorias para Palermo, dos para los Barros Schelotto y una igualdad. La de esta noche es la primera vez que se cruzan en el plano internacional.

Una relación con varias etapas

Palermo y Guillermo Barros Schelotto se conocieron como “enemigos” en la época escolar, en la ciudad de La Plata. Uno de Gimnasia y el otro de Estudiantes, luego fueron rivales en sus inicios como profesionales y se juntaron en Boca en 1997, donde compartieron casi una década, entablaron una amistad y levantaron juntos 12 trofeos. Ahora, el fútbol los une desde otro rol.