Santino Andino: volvió el pibe maravilla
La bronca, interna, de esos míseros cuatro minutos que tuvo contra Independiente de Avellaneda en un partido sentenciado fueron el combustible que lo recargó. Santino Andino, la joyita mendocina, masticó el sinsabor de verse suplente y no tener el protagonismo que su fútbol merece para demostrarle a Esteban Solari que su lugar está adentro de la cancha.
El partido del delantero de la Selección argentina Sub 20 fue muy parecido al que nos acostumbró desde que irrumpió con su vértigo en Primera División. Parado de wing izquierdo, Chulu fue una verdadera pesadilla para la defensa de Grau, principalmente para un Roasting que quedó tan enredado como la pronunciación de su apellido.
En 74 minutos, Andino sacó boletos para no salir más del once titular, en una renovada delantera con Auzmendi (otro aprobado) y Facundo Altamira. Tocó 35 veces la pelota y acertó el 86% de sus pases. Uno, claro, un canapé de caviar: asistencia de primera para dejar solito al Indio Fernández de cara al segundo gol.
El punta se debía un partido así porque luego de su regreso del Sudamericano Sub 20 de Venezuela había tenido un bajón futbolístico, a tono con un equipo que también estuvo lejos de su nivel. De cara al gran clásico del sábado, para Solari más que un dolor de cabeza es un alivio saber que el pichón de crack prendió otra vez la mecha. Godoy Cruz, agradecido.