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Bombazo en el automovilismo: renunció una figura clave de la FIA y estalló un escándalo interno

El vicepresidente Robert Reid dejó su cargo y apuntó contra la cúpula de la FIA por decisiones tomadas “a puerta cerrada” y por erosionar los principios de gobernanza.

El automovilismo mundial vive horas agitadas tras la sorpresiva renuncia de Robert Reid, vicepresidente de la FIA desde 2021, quien anunció su salida de manera inmediata a través de un comunicado publicado en su cuenta oficial de X. El británico no se guardó críticas y denunció una “ruptura de las normas de gobernanza” dentro de la Federación Internacional del Automovilismo, señalando que muchas de las decisiones importantes se están tomando “sin el debido proceso” y “a puerta cerrada”, en clara referencia al accionar del presidente Mohammed Ben Sulayem.

Reid, una figura con peso específico dentro del organismo, apuntó contra la conducción actual al afirmar que no asumió el cargo para “servir al poder”, sino a los miembros de la FIA. Con firmeza, aseguró haber sido testigo de una “erosión constante de los principios” que se habían prometido sostener, y remarcó que su renuncia responde a cuestiones de principios y no personales. “El automovilismo merece un liderazgo responsable, transparente y dirigido por sus miembros”, escribió, marcando un antes y un después en la interna institucional.

La renuncia llega en un momento particularmente delicado para la FIA, a pocos meses de las elecciones donde Ben Sulayem buscará la reelección. Reid era, hasta ahora, su dirigente de mayor rango y su salida deja un vacío importante en la estructura de poder, especialmente considerando su influencia en la Asamblea General y su cercanía con muchos clubes y federaciones europeas. Su salida también evidencia las profundas divisiones internas, ya que fue excluido de la última reunión del Consejo Mundial por negarse a firmar un acuerdo de confidencialidad promovido por el presidente.

El presidente de la FIA Ben Sulayem junto a Reid y el resto de la cúpula principal de la CD de la FIA el día que asumieron en París. Foto: Prensa FIA.

El proceso de sucesión ya está en marcha, pero la pérdida de Reid podría alterar el escenario electoral. La Asamblea General de la FIA, compuesta por 245 organizaciones de 149 países, será la encargada de elegir al nuevo presidente a fin de año. Aunque cada miembro tiene un voto, Reid tenía una fuerte ascendencia en ese cuerpo deliberativo, lo que complica las chances de unificar apoyos para una oposición sólida frente al actual titular.

Mientras tanto, la dirigencia europea, que se ha mostrado crítica de la gestión de Ben Sulayem, deberá resolver cómo reorganizarse de cara al proceso electoral. La clave estará en sumar el respaldo de los clubes y federaciones más pequeñas, tradicionalmente alineadas con el oficialismo. Por ahora, la renuncia de Reid marca un quiebre institucional y enciende luces de alarma sobre el rumbo que tomará el organismo rector del automovilismo mundial.