Gonzalo Ábrego y su nueva especialidad: "Es algo que se trabaja"
Primer acto: Godoy Cruz pierde con Lanús jugando mal. El Gato Oldrá manda a la cancha a Gonzalo Ábrego para el complemento. Tras 35 minutos de su ingreso, el volante ejecuta un tiro libre que es una obra de arte e infla la red de Losada. Golazo, empate y a seguir soñando con los puestos de Copa Libertadores.
Segundo acto: Godoy Cruz no puede quebrar a un débil Central Córdoba en casa. Gonzalo Ábrego ya es titular, y como en La Fortaleza, toma con determinación la pelota para un nuevo tiro libre. Ahora el reloj marca 30 minutos, es el primer tiempo y es el mismo resultado: pegada perfecta que va al fondo del arco santiagueño.
El actor principal de ambas obras de arte es el mismo. Gonzalo Ábrego volvió al club de sus amores tras su experiencia italiana con una faceta que empieza a explotar. Si bien es cierto que en su primer ciclo en el Tomba ya había anotado un gol similar (también ante Lanús), en esta segunda etapa parece haber perfeccionado la pelota detenida: "Es algo que se trabaja, claro. Trato de perfeccionarlo todos los días, aunque también es clave la confianza que uno tenga".
Las cifras marcan que empieza a tomarlo como algo natural, no solo porque van dos tantos seguidos por esa vía, sino porque de sus ocho goles en el club, tres fueron de tiro libre. Para el Gato Oldrá su especialidad es una gran noticia porque la pelota quieta no tenía un dueño absoluto (Salomón Rodríguez había ejecutado los últimos, aunque sin éxito).
"Me pone contento el gol pero no el resultado. Queríamos quedarnos con la victoria", dijo Gonza, aún dolido por el resultado, priorizando lo grupal por sobre lo individual. Su pegada, claro, es algo que tranquiliza a todo Godoy Cruz. Nace un especialista.
