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Los preocupantes números que explican el momento de Gimnasia

El Lobo no logra sacar la cabeza del pozo y la estadística lo delata. En la recta final de la primera fase, necesita cambiar sus cifras para estar en la pelea.

No hay mal que dure cien años, como reza el histórico y trillado refrán. Gimnasia está metido en un temporal del que no salió ni con las ráfagas de viento Zonda y está necesitando un cambio urgente. La mala racha lo sacó de las luces del podio de la Primera Nacional, justo en la recta final de la fase inicial. Sus cifras lo delatan y son el motivo que refleja el bajón futbolístico de un equipo que logró ser puntero no hace mucho tiempo.

Poniendo en números las palabras, el Lobo lleva seis partidos sin poder ganar, de los cuáles sumo cuatro empates (Estudiantes, Aldosivi, Mitre y Deportivo Maipú) y dos derrotas (Colón de Santa Fe y Gimnasia y Tiro de Salta). Calculadora en mano, la magra cosecha apenas data de cuatro puntos de 18 posibles, cayendo del primer lugar al quinto (está a cinco puntos del líder Nueva Chicago, su próximo rival).

Silba fue el último delantero en marcar un gol. Pasaron ya 8 partidos.

La producción ofensiva sigue siendo raquítica: apenas anotó un gol en estos partidos mencionados y fue de un defensor (Maxi Padilla a Mitre de Santiago del Estero). Para encontrar un tanto de un delantero hay que retroceder hasta el 5 de Agosto (8 fechas atrás) cuando Luis Silba le anotó uno de los dos tantos a Atlanta en la victoria 2 a 1. Nobleza obliga, también le anotaron poco: 3 tantos en 6 encuentros.

Por delante le quedan 5 partidos y 15 unidades en juego. Medrán y sus dirigidos saben que es momento de cortar con la sequía y tienen ante sus narices la oportunidad inmejorable para hacerlo: el Torito de Mataderos asoma en el horizonte en casa, un partido que en caso de ganar, lo depositará a dos puntos de la cima y lo devolverá de lleno a la pelea. 

El entrenador recuperará a Maxi Padilla, clave por rendimiento y liderazgo, y espera por la evolución de Nazareno Solís, otro de los pesos pesado que puede maquillar un endeble poderío ofensivo. El tiempo se agota y Gimnasia todavía está en condiciones de reaccionar. Eso si, si quiere soñar con esa buscada palabra llamada ascenso, deberá mejorar ampliamente sus últimos números.