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El error que repitió Independiente Rivadavia en un puesto fundamental

Ante Banfield volvió a quedar demostrado la falla al momento de incorporar arqueros. Una falla que se dio en los dos mercados de pases.
Berti sabe que tiene un problema en un puesto zona. Foto: Fabián Salamone / MDZ
Berti sabe que tiene un problema en un puesto zona. Foto: Fabián Salamone / MDZ

Si los equipos se arman de atrás hacia adelante, la piedra fundacional debería ser un arquero sólido y seguro. Independiente Rivadavia intentó conseguirlo para su debut en la máxima categoría del fútbol argentino pero no acertó en ninguno de sus intentos. Fueron cuatro los porteros que fichó la Lepra a lo largo de la temporada pero ninguno aportó las garantías necesarias para empezar a construir la confianza defensiva.

Para el estreno en la elite los elegidos fueron Gonzalo Marinelli, Mariano Monllor y Joaquín Lastra. De los tres, dos tuvieron minutos porque Lastra, a préstamo de Boca Juniors, no ha debutado hasta el momento. Los guantes titulares fueron para el nacido en River Plate, de buen paso por Tigre, pero en el arco azul jamás logró asentarse: en 17 partidos le anotaron 25 goles, dejando apenas en cuatro la valla en cero. 

Marinelli fue la primera apuesta. No rindió.

Lo del experimentado Monllor fue otro desacierto. De la confianza de Rodolfo De Paoli, el experimentado arquero de 35 años fue el elegido para arrancar como suplente. Ni la inseguridad de Marinelli le abrieron una puerta y se terminó marchando a Ferro con solo cuatro partidos disputados y cuatro goles recibidos.

El pasado mercado de pases le renovó el crédito a la comisión directiva del club de poder buscar un arquero para la etapa crucial de la temporada. La apuesta fue otra vez equivocada: Ezequiel Centurión no ha demostrado el nivel necesario para poder ser el arquero que el equipo necesita y las papas ya están quemando.

De similares características a Marinelli (cuna de River, estilos parecidos por porte y formas, eterno suplente que sale de Núñez buscando rodaje) tampoco aportó las garantías necesarias y el equipo lo termina sufriendo. De igual forma que al resto, le hicieron más goles que partidos jugados (13 en 14).

Centurión tiene más goles en contra que partidos jugados.

Si bien es cierto que un equipo es un todo y que la defensa no aporta tampoco garantías, el puesto del arquero ha sido uno de los grandes errores que tuvo Independiente Rivadavia. En la recta final hacia el final del año, Alfredo Berti deberá decidir si sigue apostando a Centurión o le devuelve el arco a Marinelli. Una decisión difícil sin mucho margen de elección porque ambos han tenido un flojo nivel.