Como Godoy Cruz e Independiente Rivadavia, Gimnasia también prepara un nuevo Víctor Legrotaglie
Los clubes de Mendoza siguen en evolución permanente. Mientras en la parte deportiva el presente de todos es de regular para arriba, en lo institucional también hay avances más que importantes. Los estadios de Godoy Cruz e Independiente Rivadavia avanzan con sus sendas remodelaciones, y a esa ola se subirá Gimnasia y Esgrima. Sí, el Estadio Víctor Antonio Legrotaglie espera por modificaciones importantes para quedar bien pituco en el corto tiempo.
El proyecto que afrontará la Comisión Directiva que encabeza el presidente Fernando Porreta será la construcción de la tribuna que le falta al estadio. La popular sur tiene todo listo para ser ejecutada y solo resta solucionar un problema que hoy frena la obra. En ese sector de la cancha se ubica el tablero que le da electricidad a todo el club. Por eso, lo primero es poder moverlo para ubicarlo en otro sector y así poder comenzar con la demolición de los viejos vestuarios que están detrás del arco.
Los materiales y el proyecto están listos hace tiempo. Es más, se calculaba que los trabajos para derribar los antiguos camarines iban a realizarse el domingo 8 de setiembre, algo que tuvo que cambiar de fecha porque el Lobo jugará ante Mitre ese día. Por ese motivo, los dirigentes buscarán el hueco en el calendario para poder darle ON a su nuevo proyecto y activar finalmente el sueño.
La construcción de la cabecera faltante es algo con lo que ha soñado Gimnasia durante todo este tiempo y ese anhelo empieza a tomar forma. La popular tendrá capacidad para 2500 espectadores y elevará la totalidad de público del Víctor Legrotaglie a 15 mil personas. Con el equipo peleando en los primeros lugares de la Primera Nacional, el salto de calidad para su escenario terminaría de completar un presente perfecto.