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La preocupante cifra de entrenadores que tuvo Godoy Cruz en cinco años

En el Tomba pasaron nombres que no pudieron asentarse. A excepción de Oldrá, al resto le fue de mal a peor.

Si Godoy Cruz Antonio Tomba pierde a Daniel Oldrá como entrenador a fin de temporada, a los dirigentes se les avecina un fuerte dolor de cabeza. Es que las elecciones que ha tenido la CD del Tomba en el ultimo lustro han sido todas malas. Sin contar al Gato, pasaron nueve directores técnicos en tan solo cinco años, una cifra más que alarmante que marca la picadora de carne en la que se ha convertido el fútbol argentino. 

Diego Dabove fue el último que tuvo un buen pasar en el banco de suplentes del club bodeguero. El hoy entrenador de Instituto peleó por el torneo hasta el final, metiendo una gran campaña para quedar segundo en la Liga Profesional de la temporada 2019, a solo dos puntos de Boca. En total, fueron 31 encuentros dirigidos, con 19 victorias, 5 empates y tan solo 7 derrotas. 

Luego de Dabove, arrancó una seguidilla negativa de entrenadores que duraron un suspiro. Marcelo Gómez fue el primer error, con un ciclo que duró menos de un mes. Sí, en 28 días en el cargo, el DT perdió 5 partidos y solo le ganó a San Martín de Tucumán, siendo despedido con una pobre cosecha de 3 puntos sobre 15 posibles.

Dabove fue el último, sin contar al Gato, que peleó un torneo en el Tomba.

Tras un interinato del Gato, llegó el segundo ciclo de Lucas Bernardi, que duró solo 5 meses. En total, el ex jugador de Newell's dirigió 21 encuentros, con más derrotas que victorias (8 contra 7). Eliminado, y con goleada, de los octavos de final contra Palmeiras de Copa Libertadores, las posteriores caídas por el torneo local ante Arsenal y Atlético de Tucumán marcaron su suerte y le abrieron la puerta de salida.

Lo de Javier Patalano fue similar a lo de Gómez: un mes en el banco de suplentes, con apenas 5 encuentros oficiales, de los cuáles solo ganó uno, mientras que en los otros 4 se fue derrotado. Nuevamente, un Gato en modo bombero tomó las riendas del equipo para intentar sacarlo del fondo del mar.

La Comisión Directiva apostó por Mario Sciacqua, un nuevo error con números horribles. Cuatro meses en el cargo, con un total de 8 partidos, 3 victorias y 5 derrotas. La goleada que le propinó Boca Juniors en el Malvinas Argentinas por 4 a 1 terminó de bajar la guillotina para que gire su cabeza.

Antes de que lo persigan las luces de Boca Juniors, Diego Martínez también pasó por Godoy Cruz. Fue su debut en Primera División tras una gran campaña en Estudiantes de Caseros, con idéntico resultados que los anteriores colegas: apenas cuatro meses en el cargo, ningún triunfo y 7 derrotas en los 9 encuentros que duró en el club.

La segunda vuelta de Sebastián Méndez fue algo más decorosa que los casos mencionados hasta el momento. Del vamos, el Gallego duró 7 meses, una eternidad comparada con el resto de los entrenadores a los que apostó el club en ese tiempo, aunque los resultados tampoco acompañaron: en 23 duelos, ganó 8 y perdió 11.

Diego Flores tuvo dos ciclos en dos años, cumpliendo en total 13 meses como director técnico de Godoy Cruz. El primero de ellos fue bastanten irregular porque triunfó y perdió en 9 ocasiones y empató en otras 10. La segunda vuelta fue bastante similar: solo 10 encuentros, con 4 victorias y 5 caídas.

El largo derrotero cierra con la dupla Orsi Gómez, que estuvo a cargo del equipo en el medio de los dos períodos del Traductor. Fueron los que más duraron en el tiempo (36 encuentros) y a los que mejorcito les fue. Salvando al equipo del descenso, la Comisión Directiva terminó echándolos para que vuelva un inentendible Flores.

Sacando a Daniel Oldrá (cumplirá dos años a fin de temporada), las últimas elecciones de Godoy Cruz en el puesto de entrenador han sido pésimas. Si el Gato no sigue, será tarea difícil encontrar un reemplazo que esté a la altura de las circunstancias para no volver a cometer el mismo error reiterado en los últimos cinco años. A cruzar los dedos.