La honestidad brutal de Diego Martínez tras la sufrida victoria de Boca ante Central: “Me hubiera gustado…”
El triunfo 2-1 de Boca Juniors ante Rosario Central este sábado por la fecha 13 de la Liga Profesional fue muy importante para mantenerse con vida en la lucha por ser protagonista en el torneo, pero tuvo sus aspectos positivos y sus aspectos negativos. Por un lado, jugó un gran primer tiempo y en menos de 15 minutos ya iba ganando 2-0 con goles de Cristian Lema y Brian Aguirre. Por el otro, bajó mucho la intensidad en el complemento y terminó sufriendo más de la cuenta para quedarse con los tres puntos.
En ese sentido, Diego Martínez reconoció que pasaron más zozobra de la necesaria por cómo se había desarrollado el encuentro, aunque primero destacó el valor del resultado obtenido: "Importante ganar en casa. Importante descontarles puntos a los de arriba, no perderles pisada. Y también pensar en la tabla de acumulación general", resaltó en la conferencia de prensa post partido.
Dicho esto, analizó lo que pasó en el campo de juego: "Fue un partido durísimo con un rival que tiene muy clara su forma de jugar y con grandes individualidades. Hicimos un muy buen primer tiempo; el segundo tiempo defendimos demasiado bajo. Cuando lográbamos enlazar una cadena de pases, podíamos lastimar. Me hubiese gustado defender más lejos de Chiquito Romero", señaló a modo de autocrítica.
En ese sentido, se refirió a los últimos minutos del encuentro, en los que Boca la pasó mal: "Sobre el final, se agregó mucho más dramatismo a lo que fue, con el gol y el descuento de Central. Terminamos demasiado bajos para lo que queríamos. Hoy no teníamos la posibilidad de tener un centrodelantero como Edi (Cavani) o Milton (Giménez) que nos puedan dar descanso. Miguel (Merentiel) hizo un esfuerzo grande".
Por último, Martínez habló de las decisiones tácticas que fue tomando a lo largo de los 90': "Sentimos el cansancio de Marcelo (Saracchi), también el de Luis (Advíncula). Eso te hace jugar más bajo. El segundo tiempo nos costó un poco más. Cuando entraron Nacho (Miramón) y Agustín (Martegani), el equipo estuvo un poco mejor. Pero el gol de ellos y la gran cantidad de minutos de adición te hace terminar de otra manera. Pero ese ajuste creo que estuvo bien para darle tenencia al medio. Eso sí, con ese gol estuvimos los últimos ocho minutos bastante incómodos", concluyó.