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De vicios a robos: los riesgos de usar Fútbol libre y otras páginas

Hace casi un mes se cerraron 55 plataformas para ver deporte online de forma pirata, pero el fenómeno no se pudo detener. Cuáles son los principales riesgos y qué pueden extraer los que las manejan.

El 10 de julio, en la antesala del duelo entre Uruguay y Colombia por las semifinales de la Copa América 2024 y tras seis meses de investigación, la policía de Mendoza y la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Ciberdelitos detuvo en Mendoza a Ezequiel Ponce, acusado de ser el creador de Fútbol Libre, una de los sitios para ver deporte de forma gratuita más populares. Si bien se cerraron 55 páginas similares por no tener los derechos para visibilizar los contenidos, las webs piratas resurgieron con nombres similares y los usuarios siguen teniendo al alcance de la mano todos sus riesgos. Los virus, la extracción de datos personales, la pornografía y las apuestas, entre los que hay que atender.

El precio de la picardía                                 

En el afán de ver los partidos de sus equipos, y también de otros de cualquier parte del mundo, millones de usuarios a lo largo del país buscan en sus navegadores “fútbol gratis”, “cómo ver fútbol sin pagar”, u oraciones similares. La viveza los lleva a decenas de páginas que prometen ofrecer el servicio deseado, pero que acarrean consigo riesgos que los ansiosos, desinformados y/o imprudentes fanáticos subestiman. Estos sitios se caracterizan por demandar una enorme cantidad de clicks antes de llegar a los partidos (al seleccionar la liga, el equipo, el partido, la calidad, la emisora, etc.). En cada uno de ellos, el usuario se expone a varias cosas. En primer lugar, a nuevas pestañas que buscan fomentar los vicios. Suelen abrirse páginas de apuestas deportivas y también relacionadas con la pornografía. Teniendo en cuenta que abundan los menores que navegan en estos sitios, hay que mencionar que el riesgo es indimensionablemente mayor.

Ezequiel Ponce fue detenido y luego sobreseído en la causa por ciberdelito. (Foto: archivo)

Por otro lado, cada click es una oportunidad para que los que están detrás de estas páginas accedan a la información personal de quien navega. En cada uno, el usuario se expone a distintos virus que buscan penetrar su computadora o celular y así averiguar su número de teléfono, domicilio, datos familiares, etc. Por supuesto, el conocimiento de esa información les permite a quienes manejan estas páginas realizar todo tipo de extorsión. Alejandro Musso, fiscal de Cibercrimen en la Unidad Especializada en la Investigación de Ciberdelitos, explica: “Existen riesgos inherentes a la deficiencia del producto, entre ellos la posibilidad de descarga de virus informáticos de todo tipo. Sin darse cuenta, los usuarios pueden ser víctimas de virus espías o Malware troyanos orientados a la obtención de credenciales bancarias”.

La posibilidad de perder dinero en manos de estas páginas es concreta. Es que hay Malware dedicados a vaciar cuentas bancarias, como los grandoreiro y mekoito, los más conocidos. Y eso sin mencionar la posibilidad de una extorsión cuando los informáticos no pudieron acceder al dinero, pero sí a otros datos personales. Según Jorge Bacaloni, presidente de Alianza Contra la Piratería Audiovisual (Alianza), el dinero es todo lo que mueve a este tipo de sitios. “El único objetivo de los piratas es generar ingresos, sin importar cómo o a través de quién. Sus servicios ilegales resultan ser disparadores de otro tipo de delitos o un eslabón necesario para generar capilaridad de otros delitos vinculados con la disrupción de barreras de seguridad informática”. 

Boca-Potosí, en abril de este año, fue el partido que derivó en el cierre de 55 páginas. (Foto: archivo)

Por último, aunque no significa un riesgo directo para los usuarios y no vulnera su privacidad, muchos especialistas advierten otra consecuencia: que la navegación en webs piratas de este estilo afecta la economía de los clubes. Los ingresos por televisación son una gran fuente de dinero, especialmente, para los equipos menores y de barrio, que no tienen las ventas en merchandising o membresías de los más populares. La reflexión de Bacaloni preocupa, pero no parece desacertada: “Si la piratería crece, las empresas ya no podrán pagar los derechos para transmitir porque no habrá rentabilidad y, consecuentemente, esto llevará a la destrucción de instituciones deportivas de calidad, no habrá infraestructura, ni talentos locales”. Fútbol Libre fue cancelado, pero enseguida nació su sucesor: Pelota libre. Y trajo consigo los mismos peligros de siempre.