Gimnasia: que una derrota no tape el bosque
No hay bien que dure cien años. La eterna racha de Gimnasia y Esgrima en la Primera Nacional un día se rompió, y en ese quiebre, el Lobo también dejó el primer puesto de la Zona B de la Primera Nacional. Podía pasar, claro, y pasó. Colón de Santa Fe ganó un partido enmarañado con un gol en el epílogo y terminó dejándose demasiado premio. A levantarse rápido, que un pequeño tropiezo está lejos de ser caída.
Claro que los portales titulan el fin del invicto de 12 encuentros y la pérdida de la punta pero a no volverse locos. El Lobo ha gestado en este edificio de ladrillo por ladrillo un equipo que ya adoptó una identidad y sabe muy bien a lo que juega. Claro que la paridad en el torneo es importante, y así como de local minimizó al Sabalero y le ganó con claridad, en el duelo de vuelta no pudo rescatar ni siquiera un punto.
La vuelta de Santa Fe es con caras largas y es lógico. Perder duele, de la forma que sea, aunque la tropa de Ezequiel Medrán tiene que tener la tranquilidad de saber que va por el camino correcto. Colón fue el inicio de una serie de encuentros que serán fundamentales porque son todos ante rivales directos. Primero, Estudiantes de Rio Cuarto (peleando por entrar al Reducido) y luego, ni más ni menos que la visita al que le arrebató el liderazgo (Aldosivi).
Con toda la tropa a disposición, el entrenador tendrá su primera semana con el desafío de trabajar sobre una derrota. El domingo ya asoma un nuevo objetivo y no hay tiempo para lamentarse por rachas que tienen que quedar rápidamente en el olvido. Este Gimnasia ya demostró argumentos para estar en la pelea seria y ahora debe ratificarlos en su primera adversidad. A fin de cuentas, han sido mucho más las buenas del ciclo que las malas. Que una derrota no tape el bosque en un Parque de ilusiones.