El acierto de Martín Cicotello que ilusiona a todo Independiente Rivadavia
El reestreno de Independiente Rivadavia en la Liga Profesional ha sido casi perfecto. Con dos victorias (Gimnasia de La Plata e Independiente de Avellaneda) más la igualdad en Rosario con Newell's, el equipo de Martín Cicotello se esperanza con la permanencia en la máxima categoría del fútbol argentino. Ya igualó en los promedios a Deportivo Riestra y ahora va por el despegue definitivo gracias a un pleno de su entrenador.
Esta Lepra se arma de atrás para adelante y encontró en su última línea el blindaje para construir sus victorias. El primer pleno fue con Ezequiel Centurión, quien volvió a dejar el cero en el arco por tercer partido consecutivo y sigue estirando su invicto bajo los tres palos. Seguridad, voz de mando y respuesta ante las pocas que le han generado son un gran voto de confianza, principalmente, porque ese puesto nunca tuvo seguridad en los guantes de Marinelli (mucho menos de Monllor).
El otro gran acierto es la línea de cinco defensores. El esquema, que debutó pésimo con Rodolfo De Paoli y al que le dio confianza Cicotello, le dio seguridad al equipo, lo mismo que los nombres propios para conformarla. Buen ojo para fichar a Gómez como lateral derecho y la grata aparición de Iván Villalba, complementándose a la perfección con lo que ya había (Bruno Bianchi, Tomás Palacios y Tobías Ostchega).
El combo defensivo se completa con otro punto a favor: repatriar a Franco Romero. El volante central, de lo mejor en el ascenso a Primera División, volvió para ser el termómetro del equipo. Presencia en la mitad de la cancha, ubicación y hasta rol ascendente dentro del plantel (fue capitán en algunos minutos contra GELP).
Con esa idea clara de ser fuerte atrás, adelante va encontrando la forma de lastimar. Es cierto que el gol no es algo que le sale tan fluido (apenas dos en tres partidos) pero le alcanza para seguir engrosando los números. Por ahora, una receta que va pintando demasiado bien.