Jasmine Paolini, la revelación italiana que jugará dos finales de Roland Garros
El tenis italiano vive un momento de ensueño. Hace solo días que se confirmó la noticia de que Jannik Sinner será el número 1 del ranking mundial masculino desde el próximo lunes (pese a haber sido derrotado por Carlos Alcaraz en semifinales de Roland Garros) y, por el lado del cuadro femenino, la revelación del Abierto de Francia se llama Jasmine Paolini y también nació en Italia. Sinner y Paolini accedieron en este Roland Garros a sus respectivas semifinales, consiguiendo algo inédito en la historia de su país: un representante masculino y uno femenino entre los cuatro mejores de un Grand Slam. La diestra de 1,63 metros, que tendrá el difícil desafío de vencer a la 1º del mundo Iga Swiatek, además, clasificó a la final de dobles.
Jasmine Paolini tiene 28 años, pero no pisó realmente fuerte en el circuito hasta este año. Nunca antes había superado la segunda ronda de un Grand Slam, hasta que en el último Australian Open se coló en los octavos de final. A los pocos meses, consiguió en Dubai el primer Masters 1000 de su carrera (y su segundo título WTA), fue campeona en dobles del Masters 1000 de Roma junto a su compatriota Sara Errani y alcanzó su mejor posición histórica (15º). Llegó al presente Roland Garros sin muchas expectativas, pero se convirtió en la revelación del torneo. “Es una sensación increíble acceder a una final de un Grand Slam. Parecía imposible, pero es una realidad. Nunca soñé con esto, pero aquí estoy y es algo muy loco”, se sinceró.
Paolini eliminó a Elena Rybakina (4º) en los cuartos de final y a Mirra Andreeva (38º), la joven prodigio de 17 años que había vencido a Aryna Sabalenka (2º), en las semifinales. Fue por un categórico 6-3 y 6-1. De 1,63 metros, una estatura bastante menor a la media entre las tenistas, y una frecuente sonrisa, la carismática italiana se movió como pez en el agua en la Philippe Chatrier e hizo historia. Se transformó en la tercera italiana en acceder a la final en Bois de Boulogne (después de Francesca Schiavone en 2010 y 2011 y Sara Errani en 2021) e intentará ser la segunda en alzar la Copa de los Mosqueteros (Schiavone, en 2010).
Juega al tenis desde chica, pero siempre tuvo los pies en la tierra. La sensación de Roland Garros describió su camino con una honestidad brutal. “Soy una persona normal, no tengo nada especial, así soy yo. Ha sido todo un largo viaje, empecé a jugar al tenis cuando tenía 5 años y ahí me enamoré de este deporte”. Y completó: “Empecé a entrenarme para ser profesional, soñaba con divertirme en esta profesión, pero nunca soñé con ser campeona de un Grand Slam o ser la número 1, nunca soñé tan grande. Quizá ni siquiera soñé con ser Top 10. Es increíble ver videos de Sinner, cuando tenía 15 años, decir que su sueño es ser Nº1; para mí, todo esto ha sido muy diferente”.
Nació en Castelnuovo di Garfagnana, Italia, pero tiene raíces de varios lugares. Su padre es tifosi, pero su madre, polaca-ghanesa; y tiene un abuelo polaco y otro danés. Ella representa al país en el que nació y lo ha llevado a lo más alto. No solo porque jugará la final ante Iga Swiatek el sábado, sino porque también accedió al duelo decisivo en dobles femenino. Junto a otra italiana, Sara Errani, intentará vencer a Cori Gauff y Katerina Siniakova y alzar, no uno, sino dos trofeos en París. Pase lo que pase, Jasmine Paolini será Top 10 desde el próximo lunes: como mínimo, la 7º mejor raqueta del mundo.
Pero no la tendrá fácil. Paolini enfrentará a la mejor jugadora del mundo, la polaca Iga Swiatek, que buscará seguir extendiendo su poderío y romper algunos récords. Swiatek fue campeona en Roland Garros en 2020, 2022 y 2023. Buscará ser la primera tricampeona consecutiva en París desde Justine Henin entre 2005 y 2007 y, además, la primera tenista en ganar el “triplete” (los Masters 1000 de Madrid y Roma y Roland Garros en la misma temporada) desde Serena Williams en 2013. Swiatek lleva un récord de 20 victorias seguidas en el Abierto de Francia y venció a la italiana en las dos ocasiones que la enfrentó. Pero Jasmine Paolini ya demostró que es capaz de pulverizar los pronósticos; y quiere hacerlo una vez más. Mejor dicho… dos.

