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Ojalá que los finales olvidaran terminarse

Ángel Di María se nos va post Copa América y no hay título que detenga la nostalgia. Hasta siempre.
Di María se nos va. Eternamente gracias. Foto: Instagram @angeldimariajm
Di María se nos va. Eternamente gracias. Foto: Instagram @angeldimariajm

Hay un nene que tiene marcas de carbón y heridas con sal. Una habitación a oscuras de un siete estrellas testigo de un llanto inmerecido con la cabeza sepultada en la almohada. Una carta que se revienta en mil pedazos y vuela por los aires en cámara lenta. En la mesa de luz hay botellas de agua mineral y un sobre papel madera con una ecografía. Más allá, una enfermera lo lleva de la mano hacia un abismo en que se hunde, quizás, para siempre.

Las escenas de la película pasan a mil por hora. Ni todo el oro de la vitrina será suficiente para calmar el aliento que le revienta la nuca. Florentino Pérez riendo a carcajadas arriba de una montaña de euros y haters devorándolo en un loop interminable. Más acá en el mapa, la fila para la guillotina no logra divisar el final. Destruimos otro proyecto de ídolo, capítulo mil.

Afuera de la final de Brasil 2014 por lesión y la carta de Real Madrid.

Ahora hay un pase al vacío y una corrida que antes de arrancar ya es eterna. La ubicación en tiempo real es Beijing, el Maracaná y Lusail. Es eso, todo junto. La cabeza todavía tiene lucidez para detener el tiempo e inventar un globo que vuela hacia la eternidad. Los ojos se abren como esas miles de bocas que vociferan un grito de desahogo, dando paso a los espigados dedos que forman un corazón, al fin sin taquicardia.

Las palmas están sobre el pasto mojado, debajo de una montaña de tipos. Gritos que se mezclan (se parece demasiado a la euforia). Las palabras no salen, quedaron sepultadas entre el aliento y la entrecortada respiración. Hay un par de ojos, que más que saltones son vidriosos. La mirada ya está en el cielo, buscando espacio en ese lugar donde vas a parar desde hoy, para siempre. El tiempo se nos agota. Ojalá que los finales olvidaran terminarse.