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Gimnasia y Esgrima, de racha: permitido soñar

El Lobo bajó a Defensores, uno de los de arriba, y se anota en la pelea de su zona. Cinco al hilo sin perder (13 de los últimos 15 puntos posibles) en un torneo al que todavía le queda mucho.
Cinco sin perder para el Lobo. Foto: Prensa Gimnasia
Cinco sin perder para el Lobo. Foto: Prensa Gimnasia

Un partido fundamental. Gimnasia tenía que ganar por varios motivos y así lo hizo. El triunfo por la mínima ante Defensores de Belgrano tiene varios puntos en verde que invitan a la ilusión: bajó al tercer integrante del podio de la zona, estiró el invicto de Medrán a cuatro partidos (tres triunfos) y se afianza en los clasificados rumbo al Reducido. Todo, en el amanecer de la segunda ronda de la Primera Nacional.

El Lobo entendió que tenía que ser fuerte defensivamente y aprovechar algún ataque aislado. Con un campo de juego en pésimas condiciones fue inteligente y supo como sacar agua de las piedras. Defendió lejos de Petruchi y no tuvo casi sobresaltos. El reestreno de Diego Mondino es el primer gran acierto del mercado de pases: el zaguero aportó liderazgo, personalidad y presencia en un tándem con Padilla que promete alegrías.

El Lobo, abrazado a una ilusión.

El tándem Antonio y Antonini se repartió el medio y el ataque intentó ser por las bandas con Solis y Ciccolini. Medrán no se puso colorado y sacó al mencionado Ciccolini y a Jere Puch, los pies sensibles que se perdieron en las nubes de la tarde porteña. Rinaldi y Romano entraron bien y el Lobo encontró en el solitario testazo de Padilla la diferencia en el marcador.

Párrafo aparte para Luis Silba. El Tanque jugó un partido con el manual de la experiencia bajo el brazo. Vivo, pícaro y entendiendo absolutamente todo. Se fajó con los centrales, los corrió a todos y fue la referencia de un ataque al que no le sobraron las situaciones de peligro. 

Afianzado dentro de la zona pintada, Gimnasia tiene permitido ilusionarse, al menos, con estar dentro de la conversación. Se empieza a acostumbrar a ganar mientras construye un equipo sólido. Robustecido en defensa y con pies sensibles que pueden darle el salto de calidad en ataque. Será clave no salir herido del mercado (a Sir Padilla lo quiere Colón) y sumar jugadores que lleguen para jugar (caso Mondino). Con la tranquilidad de saber que no fue menos que nadie, el Lobo se anota en la fila de los candidatos. Bienvenido.