Perú vs. Chile: chicanas y polémica por cómo hablan castellano sus figuras extranjeras
En el último día de concentración de la Selección de Perú en Filadelfia, de cara a su debut en la Copa América 2024 ante Chile, en el reconocido “clásico del Pacífico”, surgió un curioso debate que involucró a dos futbolistas que no saben castellano en absoluto pero que representarán a dos selecciones de habla hispana en la Copa: Oliver Sonne y Ben Brereton. El primero juega para Perú y en realidad ya no puede decirse que no lo sabe, porque se atrevió a cantar incluso el himno peruano. Y el segundo nació en Inglaterra, pero juega para Chile, y estuvo cerca de no ser convocado por Ricardo Gareca justamente por no hablar español.
Oliver Sonne juega de lateral derecho y pelea el puesto con el jugador de Boca Luis Advíncula. Nació en Dinamarca y hasta hace algunos meses no sabía una sola palabra en castellano. Pero su aprendizaje fue fugaz y en los últimos días hasta se animó a cantar el himno. El conductor Juan Carlos Orderique lo entrevistó y lo incitó a hacerlo. Sonne, entonces, empezó: “Somos libres, seámoslo siempre, seámoslo siempre”. Enseguida, su canto hizo eco en el país trasandino y la prensa chilena no tardó en contrastar su caso con el de Brereton. Es que el delantero chileno-inglés ya lleva tres años en la selección, no aprendió un fluido español y no canta el himno.
En el medio chileno RedGol, sostuvieron: “En Perú festejan que su seleccionado danés ya habla español y canta el himno, tirando mala onda a la Selección chilena por el precario castellano de Ben Brereton”. El tema le puso aún más picante al duelo de esta noche y delató al pobre delantero. “Es probable que Brereton por dentro sienta correr la emoción y que su madre y familia chilena pasen por su cabeza mientras suena el himno nacional, eso no está en duda. Sin embargo, Ben sigue en deuda con su español, razón que por ahora le impide cantar junto al resto de sus compañeros”, agregaron los periodistas chilenos.
Vale recordar que Gareca, DT de Chile, no lo convocó para los primeros amistosos de su ciclo por no hablar español, alegando que le parecía sumamente importante que lo hiciera. Pero, finalmente, cambió de parecer y lo llamó para la Copa América de Estados Unidos. Su última explicación al respecto fue la siguiente: “No es determinante que él hable español para ser convocado. Lo puedo convocar sin ningún tipo de problemas por más que no hable español. Él va entendiendo cada vez más. Yo lo veo como un gesto muy importante de él, hablar español, porque está en una selección con estas características, para comunicarse dentro y fuera del campo de juego, lo veo como algo muy bueno”.
Un inglés y un danés en la Copa América
Benjamín Anthony Brereton Díaz nació en Stoke-on-trent, Inglaterra, el 18 de abril de 1999. Su padre es inglés y su madre, chilena, razón por la cual puede representar al país trasandino. En su adolescencia fue parte de los seleccionados ingleses juveniles, pero en 2021 recibió su primera convocatoria a la Selección de Chile luego de ser visto por el scout de la Roja, Ricardo García. Gestionó los trámites necesarios y viajó a Brasil para disputar la Copa América, donde jugó un partido, pese a no saber una sola palabra en español. Luego de temporadas en el Blackburn Rovers y el Sheffield, los dos de la Premier League, y el Villarreal, Gareca lo marginó de una convocatoria por no saber castellano. Poco tiempo después, modificó su decisión, permitiéndole a Ben Brereton, el inglés de 1,88 metros, disputar su segunda Copa América con Chile.
Por otra parte, en la Selección peruana ocurre algo similar. Oliver Sonne nació en Dinamarca y su vínculo con el país de Paolo Guerrero es aún menor: sus padres son daneses. Es su abuela, peruana, la razón por la que Sonne pudo tramitar la doble ciudadanía. El lateral derecho supo desempeñarse como modelo de revistas y como actor, antes de volcarse por completo al fútbol. Luego, comenzó a crecer como jugador en el HB Koge y el Slikeborg IF, ambos de la liga danesa, al punto de recibir una convocatoria de parte de Perú en septiembre pasado. Dos días antes de viajar a aquella doble fecha de las Eliminatorias sudamericanas, Sonne firmó en la embajada peruana en Suecia su inscripción oficial y consiguió su pasaporte y documento nacional de identidad.
Tampoco sabía nada de castellano, pero sus compañeros lo recibieron de la mejor manera: “La llegada de Oliver Sonne es importante. Es un jugador que todavía se está adaptando al grupo, es un poco callado, creo que no habla muy bien el español. He tenido pocos momentos para conversar con él, no hablo tan bien el inglés. Algo me imagino que me comunicaré con él, sobre todo para que se sienta tranquilo, cómodo con el grupo”, había dicho el histórico Paolo Guerrero en aquel septiembre. Desde entonces, Oliver Sonne mostró unas increíbles voluntad y capacidad para aprender español y, menos de un año después, no solo se animó a insultar en castellano, sino a entonar el himno del país al que representará en la Copa América.

