Maradona y la Copa América, su torneo maldito: las razones de un título esquivo
Lionel Messi se “destrabó” en la Copa América 2021. Aquel título, el primero suyo con la camiseta de la Selección argentina, sirvió como prefacio para los que vendrían un año más tarde: la Finalísima y el más especial de todos, el Mundial de Qatar. Logró su primer título de Copa América en su sexta oportunidad y luego de perder tres finales (ante Brasil en 2007 y ante Chile en 2015 y 2016). Pero no todos los cracks de nuestro país tuvieron la misma suerte en la Copa América y pudieron alzarse con el título. De las 15 veces que Argentina levantó el trofeo, ninguna fue con Diego Armando Maradona en cancha.
El 10 tuvo una frustrante relación con el certamen y lo jugó solo en 3 ediciones de las 7 en las que podría haber participado. En 12 partidos anotó cuatro goles y jamás pudo alcanzar una final. Su debut fue en la Copa de 1979, que no tenía el mismo formato de hoy en día. Se jugaba en el segundo semestre del año, sin sede fija y en zonas de tres equipos con partidos de ida y vuelta. Maradona no había sido convocado por César Luis Menotti en un principio y se ausentó en la primera fecha, en la que Argentina perdió 2-1 frente a Bolivia en La Paz. Pero tras algunas lesiones, Diego se incorporó en el segundo encuentro, en una nueva derrota; esta vez ante Brasil en el Maracaná y también por 2-1. Lo curioso es el número que Maradona utilizó en su espalda: el 6.
Cuando el surgido en Argentinos Juniors se incorporó al equipo, debido a un raro criterio para distribuir los dorsales, la 10 la tenía el lateral de Vélez Sarsfield Juan Carlos Bujedo, así que debió conformarse con la 6, que estaba disponible. En la tercera fecha, el por entonces chico de 19 años anotó su primer gol en Copa América, en un 3-0 como local frente a Bolivia. De todas formas, con un empate 2-2 contra la verdeamarela, Argentina concluyó un decepcionante desempeño en una Copa América a la que la rodeaba mucha expectativa, un año después de que la selección fuera campeona del mundo. Maradona no jugó ante Brasil por estar preparándose para el Mundial Juvenil de Japón, en el que sería campeón y figura.
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Recién en 1987 el 10 volvió a jugar una Copa América. Fue en su país, bajo la conducción de Carlos Salvador Bilardo y, nuevamente, un año después de que Argentina conquistara el mundo, en México 86. Su nivel individual fue muy bueno, sobre todo en el comienzo del torneo, y Maradona aportó 3 goles en los primeros dos partidos, entre los cuales se destaca un excelso tiro libre ante Ecuador. Pero luego del 1-1 ante Perú y el triunfo por 3-0 frente a los ecuatorianos, la selección comenzó un declive. Perdió 1-0 ante Uruguay en semifinales y frente a Colombia en el duelo por el 3º puesto, 2-1. Aquella derrota, que marginó una vez más al 10 de un podio a nivel continental, fue vista en el Monumental solamente por 5.000 personas y valió abucheos y críticas solo meses después del título mundial.
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Dos años después, Maradona tendría revancha. A meses del Mundial de Italia 90, la Selección argentina viajaba a Brasil para la Copa América. Pero el desenlace de esta edición sería tan decepcionante como el de la anterior. Argentina terminó 3º (la mejor posición que logró Pelusa) en el cuadrangular final, pero lo cierto es que tuvo un bajísimo nivel y solo anotó dos goles, mediante Claudio Paul Caniggia, en siete partidos. Consiguió dos ajustadas victorias por 1-0 ante Chile y Uruguay y empató 0-0 frente a Bolivia y Ecuador. Así, logró el pasaje al cuadrangular, en el que perdió 2-0 contra Brasil y Uruguay y empató 0-0 con Paraguay, sin Maradona en cancha (acabó en el tercer puesto por diferencia de gol respecto de su último rival). Diego concluyó la competición sin goles y su jugada más destacada fue un disparo de mitad de cancha ante Uruguay, por encima del arquero Javier Zeoli, que pegó en el travesaño.
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¿Por qué solo tres Copa América?
Maradona podría haber jugado hasta siete ediciones de Copa América, pero no pudo hacerlo por diversos motivos. En 1983, aunque estaba lesionado de su tobillo, lo cierto es que Diego no era parte de la selección. Entre 1982 y 1985, cuando Bilardo lo persuadió para regresar y ser el capitán, el 10 se perdió los primeros 24 partidos del ciclo del Doctor, que incluyó la Copa de 1983. Luego, en 1991, estaba suspendido por la FIFA a raíz de un control antidoping que había dado positivo en marzo de ese año, cuando era jugador del Napoli. Y en 1993, aunque ya había regresado tras aquella sanción y terminaba su ciclo en Sevilla, Alfio “Coco” Basile decidió no convocarlo, puesto que el equipo estaba invicto y prefirió no alterarlo.
Curiosamente, en las ediciones de 1991 y 1993, Argentina fue campeón. Una suerte de karma para un Diego que, antes del repechaje para la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994, volvería a vestir la camiseta del país al que había hecho tan feliz. En 1995 era jugador de Boca, pero el DT de la Selección argentina era su conocido enemigo Daniel Alberto Passarella, por lo que su inclusión en la lista de la Copa América no era una posibilidad. Así, la última función de Diego Armando Maradona representando a su país pasaría a ser nada menos que la que pocos argentinos pueden olvidar: frente a Grecia, en el Mundial de 1994, minutos antes de dar positivo de doping una vez más. Doce partidos, cuatro goles y ninguna final: el paso de uno de los mejores de todos los tiempos por la Copa América vistiendo la camiseta argentina.