Sportivo Trinidense, el rival de Boca: un presidente rockero y la admiración por Barracas Central
El Club Sportivo Trinidense de Paraguay se fundó el 11 de agosto de 1935, pero no fue hasta 1994 que debutó en la Primera División del fútbol de su país. Desde entonces, incluso, ha alternado ascensos y descensos hasta regresar a la máxima categoría en 2023. Su estadio tiene una capacidad para menos de 3.000 espectadores y su cuenta oficial de Instagram, 27 mil seguidores. Dicho esto, resulta casi una obviedad destacar que hoy a las 21 jugarán el partido más importante de sus 88 años de historia. “Mientras más nos subestimen, mejor para nosotros”, confía José Arrúa, el entrenador de un equipo cuyo presidente lideró una banda de rock.
En el año 2017 Sportivo Trinidense descendió a la segunda categoría, en la que peleó también los puestos de descenso hasta la última fecha durante el año siguiente; luego de seis temporadas, regresó a la Primera División en 2023. Para sorpresa de muchos, tuvo en ese Torneo Apertura su mejor actuación histórica y finalizó 3º; en el Clausura fue séptimo. Su desempeño le valió la clasificación a la fase 2 de la Copa Libertadores, pero cuando estaba a un paso de disputarla por primera vez perdió frente a Colo-Colo en la última instancia previa a la fase de grupos y debió “conformarse” con la Copa Sudamericana. En dicho torneo comparte grupo con Boca, a quien visita hoy por la noche.
El ex futbolista de River Plate Jonathan Santana es actualmente el director deportivo de Trinidense y una pieza clave en el crecimiento del equipo. En el cargo desde 2022, dio una entrevista luego del sorteo que los colocó junto al Xeneize y se atrevió a comparar al equipo paraguayo con algunos clubes del fútbol argentino: “Más allá de que empecé a trabajar hace dos años, tenemos un proyecto a largo plazo. No podemos compararnos con un equipo de Argentina, tal vez con Barracas Central, ya que está en Primera haciendo una gran campaña. También podría ser Defensa y Justicia, es lo que intentamos copiar, siempre manteniendo la identidad. Es un ejemplo a seguir en el fútbol sudamericano, como también lo es Independiente del Valle”, dijo.
El presidente del Club Sportivo Trinidense se llama Norman Reider y tiene 40 años. Quien es el dirigente más joven del fútbol paraguayo supo cantar y tocar la guitarra eléctrica en la banda de punk rock Área 69 hasta 2017, año en el que se disolvió y, casualmente, el club que hoy preside descendió. Reider aseguró que pese al desafío es un honor para la institución enfrentar al equipo de la Ribera: “Todos los muchachos pedían por Boca, increíble todo lo que se dio, es un hueso duro, pero estamos muy contentos. Es un grupo durísimo, hace que todo sea más lindo, y jugar contra Boca es un privilegio y un prestigio”.
El equipo paraguayo ya está en la Argentina para disputar su segundo partido internacional (perdió 2-0 frente a Fortaleza, la semana pasada) y se muestra convencido de buscar la hazaña: “Algunos dicen que nos harán 15-0 en el primer tiempo, a mí me llena de energía eso, y que tenemos un estadio para tres mil personas nada más. Nosotros siempre estamos para hacer historia. Eso es lo que nos motiva para estar acá”, se sinceró el presidente. Con el mismo objetivo se lo vio al entrenador Arrúa, que habló de un “bullying” en redes sociales que no hace otra cosa que fomentar su hambre: “Veo el bullying en redes por parte de hinchas de Boca. En el fútbol hay que entrar a jugar. Mientras más nos subestimen, mejor para nosotros. Es motivador jugar contra Boca, siempre nos hicimos fuertes contra rivales duros. Esperemos seguir haciendo historia en la Sudamericana”.
Hoy por la noche, en la Bombonera, el equipo de Diego Martínez buscará capitalizar su posición de candidato y finiquitar las esperanzas de un conjunto paraguayo que tiene poco que perder y ya palpita el duelo. “Y un día… llegamos a Buenos Aires”, escribió la cuenta oficial de Trinidense mientras mostraba su escudo y colores (curiosamente, los mismos que Boca) a los pies del Obelisco. No tendrá una parada sencilla en absoluto, pero, ya instalado en la Argentina y a horas del partido más importante de su historia, pretende ir por todo. Porque, como bien dijo su presidente hace algunas semanas: “Si no fuese por las ganas de hacer historia, no tiene sentido que estuviéramos en esta posición”.
