De Altamirano a Eriksen: los antecedentes de momentos dramáticos en una cancha de fútbol
El partido se detuvo y cuando la transmisión oficial mostró el rostro de Javier Altamirano los aficionados del fútbol comprendieron que no se trataba de una lesión muscular. El volante chileno de Estudiantes de la Plata se desplomó solo, sin ningún golpe que sirviera como causa, y fue enseguida ayudado por compañeros (Enzo Pérez y Santiago Ascacíbar fueron los primeros en advertirlo) y médicos. Tras los estudios, se supo que había tenido un episodio de convulsión. El partido frente a Boca Juniors se suspendió y el jugador fue trasladado a una clínica a pocas cuadras del Estadio UNO, donde luego se lo estabilizó. Pese a los controles a los que los atletas profesionales se someten anualmente, no es el primer caso de un jugador que se desploma en pleno encuentro y genera el susto de todos los presentes. El de Christian Eriksen, tal vez, sea el más recordado.
Abdelhak Nouri en 2017
Uno de los episodios más impactantes lo protagonizó el marroquí Abdelhak Nouri, un joven mediocampista que militaba en el Ajax de los Países Bajos y tenía un talento prometedor. En un partido amistoso frente al Werder Bremen, el chico de 20 años cayó al suelo producto de una arritmia y enseguida el árbitro detuvo el encuentro. Fue trasladado en helicóptero a un hospital, pero Nouri ya había sufrido severas lesiones cerebrales. Entró en un estado de coma del que recién salió en 2020, tres años después. Aquel episodio fue el final de su carrera futbolística y actualmente lleva adelante su recuperación en su casa; es capaz de comunicarse mediante señas y ha mejorado desde entonces. De todos modos, su familia demandó al Ajax acusando una demora en el uso del desfibrilador. La Selección de Marruecos homenajeó a quien hoy tiene 26 años en el Mundial de Qatar 2022, con una foto de los jugadores sosteniendo la camiseta número 34 que solía usar Nouri.
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Bafétimbi Gomis, más de una vez
El del delantero francés es posiblemente el caso más particular. No se trata de un episodio concreto, sino de reiterados. Bafétimbi Gomis padece una enfermedad llamada “síncope vasovagal”, que le genera repentinos desmayos en ciertas situaciones. El primero fue en un entrenamiento, en 2009, y uno muy recordado ocurrió en un encuentro entre el Swansea, su equipo, y el Tottenham de Inglaterra; Gomis debió ser retirado en camilla y con máscara de oxígeno. Con el tiempo, dado que los tuvo en casi todos los clubes en los que jugó y se “entendió la normalidad” de dichos sucesos, se le quitó dramatismo. En una ocasión, de hecho, su entrenador en el Lyon Claude Puel bromeó luego de un desmayo de Gomis: “Se desconecta y ya. Dura cinco minutos y luego todo va bien. ¡Menos mal que no es defensa!”. En el 2021 se desplomó en un partido del Al-Hilal de Arabia Saudita, donde jugó cuatro temporadas, pero luego de ser atendido durante unos minutos regresó al campo de juego y completó el partido.
Pablo Fornals en Villarreal
Algo similar sucedió con Pablo Fornals, el mediocampista español de 28 años que actualmente juega en el Real Betis. En 2017, en un entrenamiento con el Villarreal, por entonces su equipo, el jugador se descompensó por falta de azúcar en su organismo. Pero el episodio más dramático sería en abril del año siguiente, en un partido frente al Athletic de Bilbao. A los 5 minutos del encuentro, Fornals comenzó a hacer señas al banco de suplentes emulando un problema; mientras se dirigía hacia el costado de la cancha, se derrumbó. Entraron los médicos tanto del submarino amarillo como del equipo vasco y más tarde se supo que había sufrido un presíncope, es decir, no perdió el conocimiento. Por fortuna fue capaz de salir del campo de juego por sus propios medios. La carrera de Pablo Fornals continuó de forma ordinaria: jugó cuatro temporadas en el West Ham de Inglaterra y luego regresó a su país para vestir la camiseta del Betis.
Daley Blind juega con un desfibrilador
El caso del jugador neerlandés también es realmente particular. Se trata de un jugador de élite, internacional con la Selección de los Países Bajos y que pasó por clubes como el Manchester United y el Bayern Munich. En 2019, cuando Blind era jugador del Ajax de su país, el equipo de Ámsterdam vio cómo un jugador de su institución se desplomaba por segunda vez en dos años. Antes había sido Abdelhak Noruri; ahora, Daley Blind. En un encuentro frente al Valencia por la UEFA Champions League, el defensor sufrió su primer episodio y luego fue diagnosticado con una inflamación en el músculo cardíaco. Desde entonces se le colocó un desfibrilador cardioversor implantable (ICD), con el que aún compite, y que sirve para detectar latidos irregulares y proveer una descarga en caso de que sufra un paro cardíaco. Hoy, Daley Blind juega en el sorprendente Girona de España, escolta en LaLiga, y a sus 34 años continúa su práctica profesional.
Christian Eriksen, el caso más trascendente
En la Eurocopa de 2020 (jugada en 2021 por la pandemia de COVID-19) el mundo del fútbol se vio sacudido luego de que la figura de Dinamarca Christian Eriksen sufriera un paro cardíaco en pleno partido frente a Finlandia. Tras recibir un lateral de un compañero, el volante se fue desvaneciendo paulatinamente hasta que quedó tendido en la cancha. Los jugadores daneses lo cubrieron mientras el cuerpo médico lo reanimaba y más tarde Eriksen fue traslado al hospital en camilla, consciente. Luego de varios meses el jugador se recuperó, pero puesto que la Serie A no le permitía jugar con un desfibrilador debió abandonar el Inter y emigró a Inglaterra, donde representó al Brentford. Tras recuperar su gran nivel, fue fichado por el Manchester United, equipo en el que continúa jugando.
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