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¿Por qué brindan los equipos mendocinos en el cierre de este 2024?

Los nuestros tienen motivos para levantar las copas para despedir un año tan intenso como importante.
El Lobo dio pelea en el 2024. Foto: Prensa Gimnasia y Esgrima de Mendoza
El Lobo dio pelea en el 2024. Foto: Prensa Gimnasia y Esgrima de Mendoza

El 2024 gasta sus últimos cartuchos antes de darle paso al año entrante. El 31 de diciembre es época de balance y mirada retrospectiva, algo de lo que no están ajenos los equipos mendocinos de fútbol. Para Godoy Cruz, Independiente Rivadavia, Gimnasia y Deportivo Maipú se va un año de crecimiento, logros y aprendizaje, un saldo alentador y favorable.

El Tomba baja la persiana con la satisfacción de volver a jugar una copa internacional. Con boleto confirmado a la Sudamericana, la temporada entrante tendrá triple competencia. En paralelo a lo deportivo, la vuelta a casa entra en su recta final, con un Feliciano Gambarte a punto de provocar su ansiado corte de cinta.

El club logró consolidar a chicos de inferiores que se ganaron un lugar como Facundo Altamira, Juan Morán, Mateo Mendoza o Santino Andino y potenció a casi desconocidos que terminaron siendo grandes negocios por sus transferencias (López Muñoz, Allende, Galdames, Conechny).

El Tomba palpita la vuelta a casa.

Por el lado de Independiente Rivadavia también hay motivos de sobra para estar feliz. El club tuvo su primera temporada en la elite del fútbol argentino, con un sprint final más que prometedor de cara a lo que viene. Vendió futbolistas con un jugoso rédito económico (Arce, Reali, Palacios) y detrás de la ilusión que genera Alfredo Berti, el desafío será sostener el plantel y poder repetir algo similar en 2025. 

Berti, motivo de celebración.

Gimnasia culmina un año que tiene que mirarse como positivo. Si bien queda el sabor agridulce de no poder gritar campeón en el Reducido (y la chance esquiva del ascenso), en el Lobo la temporada que se va es más que alentadora. Se asentó un equipo que terminó ganándose el cariño de la gente y habrá que redoblar los sueños pensando en el próximo año.

De los cuatro, Deportivo Maipú, quizás, es el que termina con menos entusiasmo. Luego de llegar a la final del Reducido de la temporada anterior, esta campaña que se va no colmó las expectativas. Fuera de la pelea por el segundo ascenso, pagó caro el mal arranque con Sambueza, y si bien corrigió sobre la marcha, no alcanzó para meterse en la pelea. Algo que intentará modificar para el 2025.