A 45 años del último partido en el Viejo Gasómetro: ¿San Lorenzo está cerca de volver a Boedo?
La consideraron su casa durante 63 años y vivieron allí algunos de sus mejores recuerdos. Por eso, los más veteranos hinchas de San Lorenzo viven con nostalgia cada día como hoy. Porque el 2 diciembre de 1979, del que hoy se cumplen 45 años, el Ciclón jugó el último partido de su historia en el icónico Viejo Gasómetro. Aquel deslucido empate 0-0 contra Boca fue lo último antes de una puja legal que terminaría con las partes del estadio subastadas y, más tarde, con un supermercado. Las promesas del presidente Marcelo Moretti y el proyecto actual de regresar a Boedo en 2025, a un estadio que lleve el nombre del Papa Francisco.
Desde que se construyó en 1916, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, se convirtió en un monumento. El Viejo Gasómetro, que supo albergar hasta 75.000 fanáticos, fue testigo de recitales de Sandro, de títulos de San Lorenzo y de tres ediciones de Copa América. Para el 2 diciembre de 1979 era uno de los estadios más reconocidos de Argentina. Aquella tarde, San Lorenzo recibió a Boca sin saber que nunca más pisaría ese césped. El once inicial fue: Walter Corbo; Orlando Ruiz, Hugo Pena, Miguel Ángel Gette y Carlos Schamberger; Ricardo Collavini, Osvaldo Rinaldi, Rubén Darío Insúa y Hugo Coscia; Víctor Marchetti y Mario Rizzi. Ese equipo quedó inmortalizado como el último que jugó en su casa.
El partido fue un pálido 0-0, sin emociones, ni juego, ni goles. Lo más recordado de aquel encuentro fue el penal que a los 14 minutos Hugo Orlando Gatti le detuvo a Coscia y las dos expulsiones que recibió el Cuervo: Rubén Collavini por juego brusco y el arquero suplente César Mendoza a instancias de uno de los jueces de línea. El equipo que dirigía Carlos Salvador Bilardo empató 0-0 con Boca y ese fue el final. Del partido, sí. Pero también de una etapa. Porque luego, en medio de disputas legales entre la dirigencia de San Lorenzo y la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, el estadio fue expropiado y el Ciclón nunca más volvió a jugar allí.
Era época de dictadura en Argentina y el brigadier Osvaldo Cacciatore estaba a cargo de la Municipalidad. Cacciatore quiso obligar a Moisés Anam, presidente de San Lorenzo, a una renovación de los viejos tablones de madera. Pero la dirigencia se negó porque consideraba demasiado costoso el mantenimiento de la estructura de hierro. Entonces comenzó una disputa legal que terminó con el Estado expropiándole a San Lorenzo el Viejo Gasómetro y con las partes del estadio siendo subastadas: los tablones fueron a parar a algunos clubes del Ascenso y hasta a la casa del ídolo José Sanfilippo, para decorar su quinta. Más tarde, en democracia, los terrenos fueron vendidos y allí, en la avenida La Plata e Inclán, se construyó un supermercado Carrefour. En 1994, San Lorenzo construyó el hoy conocido como Nuevo Gasómetro.
El sueño de volver
Pero el hincha de San Lorenzo nunca cedió ante el deseo de regresar a su barrio. Y el retorno ha sido una promesa constante de las dirigencias. Marcelo Moretti, actual presidente de San Lorenzo, aseguró hace poco que la posibilidad de volver a Boedo es real y que el proyecto incluye la construcción de un nuevo estadio que lleve el nombre del Papa Francisco. De hecho, como el Pontífice nunca había respondido la solicitud aprobada por la Comisión Directiva y Asamblea de la institución en 2016, Moretti viajó al Vaticano en septiembre último para pedir su autorización, cosa que recibió. Y también se supo que había estado en Colombia en busca de fondos que financiaran la obra.
“Después de mi visita al Papa nos ha llamado mucha gente. Hasta el vicepresidente de la UEFA, Gabriele Gravina, nos llamó para colaborar”, reveló Moretti hace semanas. Y no le tembló el pulso a la hora de prometer lo que el hincha del Ciclón más desea: “San Lorenzo está en condiciones serias de, a partir de 2025, arrancar la construcción del estadio. Tenemos muchísimas condiciones para hacerlo (...) Estamos firmando el proyecto con la empresa IDOM. No tengo ninguna duda de que el estadio se va a hacer en esta gestión”. El momento futbolístico es casi tan malo como el económico, pero la presidencia de Moretti pretende adjudicarse un logro que sin duda conmovería a todo el mundo San Lorenzo.