El duro recibimiento de la hinchada de Racing al Huevo Acuña en la previa del duelo ante River
Racing y River Plate cierran el año disputando el clásico más antiguo del fútbol argentino. Con ambos ya clasificados a la Copa Libertadores 2025, los dirigidos por Marcelo Gallardo buscan un triunfo que les permita asegurarse su lugar en la fase de grupos sin depender de otros resultados. Pero no es un partido especial únicamente por la rivalidad entre ambos clubes, sino que también se trata de una noche muy particular para Marcos Acuña.
El campeón del mundo fue el refuerzo estrella del Millonario en el espectacular mercado de pases que realizó a mitad de año. Sin embargo, más allá del prestigio que significa tener a un jugador de esas características nuevamente en el campeonato local, generó mucho malestar entre los fanáticos blanquicelestes, ya que tenían la ilusión de que cuando retornara al país, lo hiciera en el cuadro de Avellaneda.
Los chiflidos de los hinchas de Racing a Acuña
Muchos consideraron que el haberse calzado la banda roja significó una suerte de traición, debido a su glorioso pasado en la Academia, con la que se consagró campeón de Primera División en 2014. Casi medio año después de su arribo a Núñez, le tocó en la última fecha del campeonato volver a jugar en el Cilindro, y el público le hizo saber su enojo ya desde antes de que comenzara a rodar la pelota.
Los chiflidos a Acuña en las tribunas de Racing
En los minutos previos al comienzo del partido, mientras los jugadores ya estaban en el campo haciendo el precalentamiento, cuando la voz del estadio nombró a Acuña, bajó de las tribunas un sonoro chiflido. El mismo se fue repitiendo a lo largo del encuentro cada vez que el lateral izquierdo tocó la pelota, dejando en claro que los hinchas aún ni le perdonan el haberse ido a River.
El Huevo llegó a Racing en 2014 proveniente de Ferro, y jugó allí hasta 2017, siendo uno de los jugadores más destacados del equipo durante esos años y una pieza muy importante en la obtención del campeonato. En total, jugó unos 109 partidos, en los que anotó 21 goles y asistió otros 28. Luego emigraría a Europa y le llegaría su turno de vestir la camiseta de la Selección argentina, con la que haría historia en Qatar 2022.