Quebrado, Costas reveló que su arenga en la final fue la misma de Basile en el ascenso de Racing: "Vayan y..."
Gustavo Costas sin dudas ha logrado conmover a todo el pueblo académico y también a muchos fanáticos y referentes de otros equipos de Argentina (incluso de Independiente) y del continente. Hincha de Racing, fue campeón internacional primero como jugador, y este sábado logró consagrarse también como DT al vencer 3-1 a Cruzeiro en la final de la Copa Sudamericana, cortando una sequía de 36 años sin títulos fuera de las fronteras nacionales.
Durante todo el partido se lo vio muy nervioso y emocionado, estado que ya venía manejando desde el vestuario. Esto lo reveló él mismo este martes en diálogo con TyC Sports, y se refirió a la charla previa con el plantel, en la que rememoró un momento muy importante de su etapa como futbolista: “No sabía qué decirles. De lo táctico ya habíamos hablado. La noche anterior yo siempre voy viendo cómo le puedo llegar al jugador, cómo los puedo contagiar. Y fue muy difícil. Ahí me acordé de mi papá futbolístico y de la final con Atlanta: Alfio Basile".
La arenga de Gustavo Costas antes de la final Racing-Cruzeiro
El Coco lo había dirigido desde 1985, año en el que ascendieron tras dos temporadas en Segunda División luego del descenso en el '83, hasta 1989, con la Supercopa 1988 ganada de por medio. En ese sentido Costas contó que le pidió a su hijo y ayudante de campo, Federico, que llegara antes al vestuario y que él iba a entrar más tarde. "Ahí pensé en decirles lo mismo que me dijo el Coco, pero sin agarrar el pizarrón y tirarlo a la mie... como hizo él", señaló entre risas, recordando la final contra Atlanta por el regreso a Primera División.
Tras esto, con un nudo en la garganta, repitió las palabras que le pronunció a los jugadores antes de que salieran a jugar, las mismas que él había escuchado casi 40 años atrás: "‘50 mil almas racinguistas en Asunción. 50 mil almas en el Cilindro. Millones de hinchas en todo el país. Son 9 mil brasileños, vayan y pásenlos por arriba’. No se me ocurrió otra cosa que decir, y los chicos cumplieron...", relató completamente quebrado.
Al igual que Basile, se convirtió en uno de los pocos nombres que ostentan haber salido campeones en Racing tanto como futbolistas y como directores técnicos. Finalmente, le dedicó una últimas palabras a su "padre futbolístico": "Lástima que el Coco no pudo venir. Me hubiese gustado mucho que estuviera...", concluyó Costas entre lágrimas.

