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Gimnasia: carácter y personalidad para seguir soñando con el ascenso

El Lobo bancó una parada complicada en Madryn y se metió entre los cuatro mejores del Reducido. Permitido soñar.
El Lobo se abraza a la ilusión. Foto: Prensa Gimnasia y Esgrima de Mendoza
El Lobo se abraza a la ilusión. Foto: Prensa Gimnasia y Esgrima de Mendoza

Abrazáte fuerte, hincha mensana. Valió la pena tanto sufrimiento en un final para el infarto. Gimnasia y Esgrima dio una enorme muestra de carácter y es la esperanza mendocina en esta sinuosa Primera Nacional que ya espera en su Reducido la instancia de semifinales.

El Lobo se plantó en una cancha siempre chiva, sabiendo que la ventaja del 3 a 1 en la ida era un bálsamo para utilizar a favor. Medrán leyó a la perfección el partido en la previa y no salió a defenderse. Apenas apostó por el ingreso de Antonini por Rinaldi, un cambio lógico para tener más equilibrio en la mitad de la cancha.

Solís, punto altísimo.

La primera parte fue perfecta: el equipo defendió lejos de Matías Tagliamonte y casi no pasó ningún sobresalto. El local careció de ideas, y por eso, el arquero del Lobo casi que no se arrastró. Es cierto que el conjunto mendocino tampoco atacó mucho y le costó defenderse con la pelota, pero se fue al descanso con una ejecución perfecta del plan.

En el complemento, el gol de Ferreyra rompió la partitura y generó más un golpe de efecto desde lo emocional que desde lo futbolístico. Gracián lo fue a buscar con cambios ofensivos pero el Aurinegro murió en el impetú, careciendo de ideas. Medrán respondió desde el banco con Rinaldi para lograr posesión más las piernas frescas de Espósito. En el final, adentro Meritello para armar línea de cinco y aferrarse a la clasificación.

Los minutos corrieron, Deportivo Madryn jamás encontró los camino y el Lobo terminó logrando una clasificación más que importante, gestada a fuerza de personalidad y carácter. Se vendrá, seguramente, un peso pesado como San Martín de Tucumán en semis, pero para eso ya habrá tiempo. Ahora, a celebrar este gran logro, algo que no es cosa de todos los días.