Quién es y cómo evoluciona Alan Cóseres, el jugador accidentado en un partido de futsal
Un golpe desafortunado, de esos que el destino tiene preparado pero nadie espera. Alan Cóseres fue a jugar como tantas veces un partido de fútbol de salón con Independiente Rivadavia pero su regreso no fue a su casa. El choque con Alejandro Rosaci (de Godoy Cruz) terminó de la peor manera y hoy pelea por su vida.
Alan nació en Ituzaingo, Buenos Aires, hace 36 años. Este sábado cumplirá 37 años y el deseo que tienen todos los que lo quieren es que sea como el siempre pregonó: con uno de los asados que organizaba placenteramente luego de un entrenamiento o de un partido vestido de azul.
Su llegada a la provincia fue hace tres años, buscando tranquilidad en nuestra tierra y encontrándose con los suyos. Los Cóseres son unidos, al punto que cuatro de ellos integran Independiente Rivadavia B al futsal: sus sobrinos Naim y Joaquín son compañeros de equipo, mientras que su hermano Maxi es el entrenador.
A esa banda hay que sumar a Elian, el Pipi para los más cercanos, el amuleto que va con el plantel a todos lados. Está presente en los partidos de la Lepra y hasta va a los entrenamientos. Una mascota que todos adoptaron y el gurrumín que les roba una sonrisa con su sola presencia.
Al futsal le llegó de grande, de hecho en Buenos Aires jamás pisó una baldosa con cortos y botines. Lo hizo recién en su llegada a Mendoza y con su arribo a Independiente Rivadavia, del que se volvió hincha gracias al día a día en el club.
Ni los contratiempos de las lesiones lo frenaron en su entusiasmo de jugar: está operador de ambas rodillas por rotura de ligamentos cruzados.
Sus compañeros destacan su estado de ánimo siempre arriba, su parlante sonando a todo volumen y las ganas de vivir con una sonrisa a pesar de los problemas del día a día. Todos esos que hacen guardia en el hospital y se turnan para acompañarlo en el partido más difícil de su vida.
Cómo evoluciona
Según el último parte médico, Alan ingresó al Hospital Central con un traumatismo encefalocraneano severo y con cuatro fracturas en el cráneo. Se le realizó una neurocirugía para colocarle un captor de pic (un chip en el cerebro para seguir su evolución).
Actualmente se encuentra estable, intubado en terapia intensiva a la espera de su evolución tras la neurocirugía.
El hermano de Alan, Maximiliano Coseres habló este martes con MDZ Radio 105.5 FM y contó: "Anoche le hicimos una tomografía y está estable. Lo bueno es que está controlado". El accidente pasó recientemente, por lo que "hay que esperar las 72 horas críticas que le llaman los médicos", en las que se pueden llegar a ver señales de un deterioro clínico detectable. "Lo bueno es que no empeora", agregó el hermano. El jugador tiene "cuatro fracturas en el cráneo y una parte del cerebro con un coágulo de sangre", que es la parte más complicada del cuadro.

