Miguel Ángel Russo vuelve al ruedo en el fútbol argentino: cómo está su salud
Las tensiones, las críticas y el clima enardecido que hasta hace días vivía (y sigue viviendo) San Lorenzo de Almagro fue aplacado, aunque sea un poco, por una noticia: que Miguel Ángel Russo sería el nuevo entrenador del club. Se trata de un hombre con pasado cuervo, que supo hacer jugar muy bien a San Lorenzo y pelear por títulos, aunque en una época muy distinta de la institución. Vuelve al ruedo un entrenador varias veces campeón en el fútbol argentino, que atravesó dos cánceres y debió tomarse un descanso para priorizar su salud, pero que confía. “San Lorenzo es un club grande, tiene que mirar para adelante”. El domingo 19.30 inaugurará su segundo ciclo ante Barracas Central… un equipo que dirige un ídolo del Ciclón, Rubén Darío Insúa.
Miguel Ángel Russo ya no es el mismo que comenzó a dirigir en 1989 a Lanús, en la Segunda División del fútbol argentino. La vida lo ha llevado por varios lugares, lo ha recompensado con 10 títulos (7 en Primera) y también lo ha golpeado a nivel personal. Pero con otra experiencia, parsimonia y sabiduría, encara un desafío que los entusiasma a él y a todo el público de San Lorenzo. Aunque reconoce que la realidad del club blaugrana no es la ideal y no quiere generar falsas expectativas. “Siempre uno busca los objetivos máximos. En los últimos años me tocó salir campeón varias veces. El fútbol argentino es muy difícil. Hay cosas para mejorar, como lo técnico, táctico y la cabeza de los chicos. El que dice que se gana fácil, se miente solo. Lo que más me interesa es que el equipo juegue bien. No pienso en el descenso, esto es partido a partido. Esto es San Lorenzo”.
Dirigió Lanús, Estudiantes de La Plata, Colón, Vélez, Boca, Racing y trabajó en Paraguay, Colombia, Arabia Saudita, México, Perú y España. Y en 2018 alcanzó los 1000 partidos como DT. Pero su carrera se vio truncada, o al menos desafiada, siete años atrás. Le detectaron, en 2017, mientras dirigía a Millonarios, un cáncer en la vejiga que lo llevó a una quimioterapia y a una operación. Y, un año después, otro golpe: le diagnosticaron un pequeño cáncer de próstata. Pero no dejó de trabajar. Optimista, fuerte y siempre rodeado de seres queridos, continuó dirigiendo y desde entonces incluso fue campeón varias veces. En dos oportunidades con Millonarios, otras dos con Boca (de la liga y la Copa de la Liga en 2020) y de la Copa de la Liga 2023 con Rosario Central, el club del que es gran ídolo.
A comienzos de este año, mientras su vida seguía marcada por los constantes estudios, chequeos y visitas a doctores, brindó tranquilidad al mundo del fútbol. “Mi enfermedad no la podés descuidar, porque permanentemente necesitás estar observado para prevenir. Pero mi médico está contento conmigo. Yo sigo disfrutando de mi familia, de mis amigos y del fútbol, eso es salud”. Pero al poco tiempo se lo notó emocionado al hablar del tema en una entrevista y conmovió a todos los que vieron el video: “Soy solidario, es la única manera, no hay otra. A mí me toca lucharla en forma privada, no me gusta todo el ruido. Mi cabeza dispara atrás de una pelota”, declaró antes de que lo acecharan las lágrimas.
Así anunció Russo que dejaba Central
El panorama se complicó y a sus 68 años, en agosto de este 2024, se vio obligado a dejar la dirección técnica de Rosario Central y poner fin a su quinto ciclo. “Uno tiene que saber tomar las decisiones que son lo mejor para el club y no para mí”, dijo entonces. No era un alejamiento del Canalla, sino del deporte en sí. “Me tomaré un tiempo de descanso. Es muy exigente el fútbol actual". Poco después, si bien entonces Central acumulaba malos resultados, explicó que debía centrarse en su salud: “Ahora es momento de recuperarse, le estoy dedicando tiempo a mi familia. Cuando llegue el momento, volveré a dirigir”. Y el momento llegó.
El recuerdo de un buen primer ciclo
Russo vuelve a San Lorenzo. Con energía, revitalizado y habiendo acumulado fueras. Debe seguir cuidándose, pero quería “volver al ruedo” y el Ciclón se lo permitió. Aún está nítido el recuerdo de su primer ciclo, en 2008, con un equipo lleno de grandes jugadores: Orión en el arco, Adrián González, el Tonga Aguirre, el Lobo Ledesma, Santiago Solari, Bergessio, el Cuqui Silvera… Era otro momento institucional y ese San Lorenzo, distinto al que hoy está 24º en la Liga Profesional, pudo pelear por cosas importantes. Aunque dejó pasar una gran oportunidad.
Russo dirigió entre 2008 y 2009. En el Torneo Apertura del primero de esos años, su San Lorenzo llegó a ser líder hasta por 8 unidades. Pero terminó cediendo el título a manos del Boca de Carlos Ischia tras un triangular que protagonizaron ellos dos y Tigre. Los tres terminaron con 39 puntos y en el desempate San Lorenzo venció al Matador 2-1, pero perdió 3-1 ante el Xeneize. Boca perdió 1-0 frente a Tigre, pero por la diferencia de gol se consagró campeón. El Ciclón había terminado el torneo con +17 de diferencia de gol, cinco más que Boca y Tigre, pero ese no era el criterio de desempate y lo padeció. Sin embargo, fue una gran campaña del equipo de Russo. Al año siguiente, la eliminación en fase de grupos de Copa Libertadores apuró su salida, después de 17 victorias y 5 empates en 36 partidos. Ahora, la realidad es otra; pero la ilusión es similar. Miguel Ángel Russo comienza su segundo ciclo. ¿Podrá traer el alivio a Boedo?