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Leo Gutiérrez: "Solamente hay que abrir un poco más los ojos y ver para qué estamos"

El cordobés, exjugador de la Selección argentina de básquet, integrante de la Generación Dorada y ahora entrenador y parte del staff del seleccionado, analizó el presente del equipo luego de quedar afuera del Mundial, que comenzó este viernes, y de los Juegos Olímpiicos de París 2024.
Leo Gutiérrez, en acción con la Selección argentina
Leo Gutiérrez, en acción con la Selección argentina

Este viernes comenzó el Mundial de Básquet en Filipinas, Indonesia y Japón y la Selección argentina no está presente, como tampoco lo hará en los próximos Juegos Olímpicos de París en 2024. ¿Qué pasó? El seleccionado que hoy dirige Pablo Prigioni no logró clasificar a ninguno a los dos torneos más importantes para este deporte en cualquier país. 

Primero con la "Generación Dorada" y luego con "El Alma", el básquet argentino nos acostumbró a momentos mágicos, se llenó de mística para emocionarnos y hasta consiguió triunfos y títulos impensados. Pero todo tiene un final. Se fueron los Ginóbili, los Scola, los Nocioni, los Oberto y ya nada es como antes. Aunque llegaron los Campazzo, los Deck, los Laprovittola, el recambió costó y sigue costando. 

En ese contexto es que Leonardo Gutiérrez, integrante de la Generación Dorada, oro olímpico en Atenas 2004, actual entrenador de Ciclista Olímpico de La Banda en la Liga Nacional y parte del staff del seleccionado argentino, analizó el presente del equipo y del básquet argentino en general en un mano a mano con MDZ.              

- Leo, ¿estás preocupado o dolido por este presente del básquet argentino?
- Nos duele a todos este presente. Formo parte del staff de la selección, aunque en esta parte del Preolímpico no estuve presente por cuestiones personales. Nos duele porque no pensábamos quedar afuera del Mundial de la forma en la que pasó y después, lógicamente, no tener la chance de buscar un lugar a los próximos Juegos Olímpicos.

- ¿Qué explicación le encontrás?
- No hay muchas explicación que darle, solamente son malas rachas, que pueden pasar. Esto es deporte y a veces toca perder. Obviamente no estaba en los planes, pensábamos que íbamos a tener un Preolímpico mucho más tranquilo, porque ya nos habíamos enfrentado a todos los rivales y sabíamos a lo que podíamos jugar. Nos sorprende Bahamas trayendo a todas sus figuras, cuando nosotros tenemos un recambio importante de jugadores. Que tres jugadores importantes del equipo no hayan podido venir para nosotros fue un golpe grande también y que Gabi Deck haya hecho el esfuerzo para estar cuando no estaba en su plenitud física para jugar, nos da la satisfacción, después de una derrota, de saber que un jugador como él siente la camiseta como la siente. Creo que Argentina en el Preolímpico el mejor partido que jugó fue en la final, pero Bahamas lo gana con las individualidades de jerarquía que tiene, como es el caso de Eric Gordon que nos liquida el partido él con tres triples de larga distancia como suelen tomar los jugadores de NBA. No son excusas, son momentos que pueden pasar. Hay que replantear un montón de cosas y ponerse a trabajar de nuevo para lo que viene, porque próximamente vamos a tener torneos importantes y Argentina tiene que estar en plenitud para competir bien y llegar a los objetivos.

- ¿Hay jugadores para llegar a los primeros planos nuevamente?
- Depende que sea los primeros planos para vos. Primeros planos para Argentina es estar nuevamente en los Mundiales y buscar la posibilidad de estar en un Juego Olímpico. Argentina tiene un recambio importante de generación y tiene buenos jugadores y la mayoría de ellos están en Europa y crecen día a día. Pero no podemos comparar nunca lo que hizo la Generación Dorada, con lo que hizo el grupo que vino después, con Facundo Campazzo y compañía, y no vamos a poder comparar lo que pueden llegar a hacer las camadas que vengan después a la selección. Tenemos jugadores muy interesantes, la verdad, pero no lo podemos comparar con Ginóbili, Nocioni, Scola, Oberto, Pepe Sánchez. Son jugadores distintos, juegan de distinta forma, el básquet se juega de otra forma que cuando nosotros fuimos campeones olímpicos en el 2004 y va evolucionando todo y hay que buscarle la vuelta para ser competitivos. ¿Qué son los primeros planos después de la Generación Dorada? Estar dentro de los primeros 8 mejores del mundo. Bueno, tenemos que intentar volver a competir en un Mundial, buscar la posibilidad de estar entre los primeros 8, buscar mejor posición todavía y ser competitivos. Con trabajo, con tranquilidad. El básquet es muy sabio, no es como el fútbol que a lo mejor metés 11 en el arco y sacás un empate y vamos a penales y ganás. En general, el básquet a los equipos los pone en su lugar. Podés tener un partido bueno contra una potencia y ganarle pero habitualmente, si tienen mejores jugadores que vos, a la larga te van a ganar. Entonces nosotros tenemos que saber en qué lugar está Argentina en el mundo y no pensar que siempre vamos a ser la Generación Dorada o que vamos a ser como la siguiente generación que fue subcampeón mundial jugando un básquet extraordinario.

Leo Gutiérrez en su nuevo rol de entrenador.

- ¿Les queda aún un gusto más amargo por como quedan eliminados de los dos torneos, con resultados ajustados sobre el final?
- Lo de Dominicana (la eliminación para clasificar al Mundial) nos sorprendió a todos. La verdad es que teníamos una diferencia importante y no la supimos aprovechar. Caímos en errores y ellos aprovecharon al máximo todas las pequeñas cosas que les fuimos dando nosotros. Y cuando el partido está inclinado para un lado, con un equipo bajando y un equipo subiendo su nivel, podés pedir 255 mil minutos que no lo recuperás más y no lo pudimos recuperar más a ese partido. Con Bahamas (eliminación para clasificar a los Juegos Olímpicos) nosotros jugamos bien. Nosotros tenemos jugadores con jerarquía a nivel mundial, pero en momentos claves erramos esos tiros que tiramos muy bien, porque tiramos tres o cuatro tiros de tres puntos, solos, y los erramos. Y Bahamas los metió, con esos tres triples que mete Gordon, con su jerarquía, porque es un jugador de NBA de 17 años jugando en la NBA y en el primer nivel. Ahí está la diferencia. Cuando hay jugadores que tienen la capacidad para meter los triples como los metió él, te sacan la diferencia. Nosotros lo hicimos en equipo, jugamos bien en equipo, movimos el balón, tomamos muy buenos lanzamientos pero lamentablemente no pudieron caer.

- Por edad y por rol, Gordon hoy no es una estrella en la NBA y Campazzo y Deck si lo son en Europa. ¿Esto demuestra que es gigante la diferencia entre la NBA y el resto?
Si mirás NBA te das cuenta de que hay diferencia en todo sentido. No creo que un equipo de primer nivel europeo vaya a jugar con un equipo de primer nivel de la NBA y le gane. Con el último puede pasar que le ganes un partido pero a la larga te va a ganar. Se juega de otra forma, los físicos que tienen son de otro nivel. Nosotros le ganamos al Dream Team dos veces y las otras veces que jugamos contra ellos nos pasaron por encima. ¿Y qué íbamos a decir, que ellos tuvieron una buena noche y nosotros una mala? No, son mejores, en todo sentido. Las dos veces que ganamos jugamos bien y le ganamos bien, pero después, físicamente te liquidan. Los mismos chicos que tenían experiencia NBA te decían: ‘Aún los pases que veas fáciles no los des, porque no van a entrar, porque ellos tiene un cambio más’. Vos intentás un pase que parece fácil porque no los ves, pero a los dos segundos los mirás de atrás metiendo una volcada. La diferencia física y de explosividad que tienen es increíble y cortan una línea de pase, hacen dos dribling y están volcando la pelota, cuando cualquier otro mortal, cualquier otro jugador de primer nivel mundial tiene que hacer cuatro. Tienen todo. A nivel físico son superiores, técnicamente son muy buenos, tanto individual como colectivamente. Si ellos se ponen a jugar en equipo como a nivel FIBA no hay un equipo que les pueda ganar. Hay que ver el equipo que llevó Estados Unidos al mundial a ver si están en ese nivel, pero yo he jugado contra equipos con las mejores estrellas NBA, estaba hasta Kobe Bryant, y no podíamos competir. Le hacíamos juego un cuarto y medio, estando a 5 o 6 puntos y cuando empiezan a enchufar los triples, cuando empiezan a meter pases, te hacían correr para todos lados y terminaban metiendo un tiro sólo o una volcada. El nivel que tienen es increíble. A lo que voy. Gordon puede haber sido una estrella en un momento, y un jugador de rol en otro, y ahora estar un poco más grande, pero está acostumbrado a tomar esas decisiones. Y vos tenés esos jugadores como él que no fue una gran estrella de la NBA, pero sí un jugador importante. Si vos mirás sus números es un jugador de 14 o 16 puntos de promedio en su carrera, que no es poco en la NBA.

- ¿Ves algún proyecto NBA en la Argentina?
- Hoy por hoy la NBA busca jugadores por todos lados. Y seguramente en algún momento pondrán los ojos en algún jugador argentino. Hay jugadores interesantes. No se si van a ser jugadores NBA o primer nivel de Europa, pero hay que darles las chances de crecer y después de ilusionarnos. Siempre la ilusión de que un argentino llegue a la NBA está. Hay que trabajar a todos los chicos. Desde chiquito hay que enseñarles a tirar al aro, a picar, a defender, a tener sentido de pertenencia con la selección. Es un trabajo largo y arduo que se tiene que hacer desde los clubes para después que tengan la posibilidad de ir creciendo, primero en nuestra liga y después dar el salto hacia Europa o a alguna liga más importante que la nuestra, o por qué no, soñar con algún equipo NBA también.

- ¿Cómo ves la posibilidad de nacionalizar jugadores de otros países que juegan en la Liga Nacional?
- No lo veo muy factible para nosotros. ¿Qué jugador podemos buscar que nos falte? Siempre dicen: ‘jugadores altos’. Hoy en las generaciones que están por llegar a la selección mayor tenemos jugadores de 2.10 mts, 2.13 mts. Chicos de 2.15 mts, tenemos muy buenos bases. Yo no lo veo factible y nunca lo vi con buenos ojos. La Generación Dorada salió subcampeón del Mundo, campeón olímpico, tercero nuevamente en un Juego Olímpico y dos o tres semifinales más en distintos torneos muy importantes, con un pivot como Fabricio Oberto, que mide 2.07 mts. Entonces no sé si necesitamos nacionalizar un jugador extranjero. Hay cantidad y calidad en Argentina. Solamente tenemos que abrir un poco más los ojos y ver para qué estamos. ¿Estamos para clasificar? Busquemos la clasificación a un Mundial, tengamos la chance de jugar un Juego Olímpico, con trabajo, con sacrificio y ayudando a crecer a los chicos jóvenes. No creo que un extranjero que no sepa hablar castellano, que no sepa nuestro himno nacional sea una opción viable para que juegue y nos dé una clasificación. Yo no lo veo así.

- Por lo que decís, ves este momento como la posibilidad de barajar y dar de nuevo…
- Yo pienso que sí, que los especialistas en nuestro deporte tienen que bajar un cambio y pensar que no toda la vida vamos a poder estar comparando a los chicos que lleguen a la selección con Manu Ginóbili y compañía. La Generación Dorada pasó, ganó todo lo que pudo ganar. Bárbaro. Tenemos que estar felices como argentinos de haber tenido una generación como esa. Nos pasó en el fútbol con el tema de Maradona, siempre comparando, y cuando nos tranquilizamos un poco pudimos llegar nuevamente a ganar un mundial. Hay que tranquilizarse, dejar que se trabaje, que se tropiece, como en esta oportunidad y los resultados en algún momento van a llegar. Hay que darle tiempo a todo, tiempo a que los chicos crezcan, aprendan, y que puedan dar ese salto de calidad que necesita la selección para estar en los primeros planos. A nivel América, tenemos que estar nuevamente en un Mundial cuando empiece la clasificación y después intentar tener esa chance de entrar a un Juego Olímpico, que es lo más complicado que hay en el planeta tierra. Tenés dos lugares para América y uno ya lo tiene Estados Unidos. Nos salva que Estados Unidos salga campeón mundial, porque ya está clasificado a los juegos sí o sí, entonces nos da la chance de tener otro lugar. Pero cuando no sale campeón Estados Unidos de un Mundial, tenés un lugar. Eso hay que entender, no es fácil, no fue fácil para la Generación Dorada, no es fácil para las que vengan. Hay que estar tranquilos y ver el trabajo que hacen los entrenadores, trabajar un poco mejor cada día, ser competitivos y llegar nuevamente a un mundial. Hoy no se pudo, no es culpa de los jugadores, no es culpa del entrenador que está, son resultados que suelen pasar. Hicimos cosas bien, hicimos cosas mal, es trabajo del cuerpo técnico analizar qué pasó y decir, ‘bueno, estos errores no los podemos cometer más y para entrar a un Mundial tenemos que jugar de mejor forma, necesitamos defender de mejor forma, necesitamos tener un recambio más pronunciado en distintas posiciones’. Hay que buscarlo y trabajarlo y llegado el momento vamos a estar todos felices porque Argentina va a estar nuevamente en un mundial y va a estar peleando por la posibilidad de entrar a un Juego Olímpico.

- ¿Extrañás tu vida como jugador? ¿Cómo vivís el presente como entrenador?
- Estoy tranquilo, no extraño nada de lo que es jugar. Disfruté como loco toda mi etapa como jugador, no te voy a mentir, fue algo muy lindo ser jugador de básquet, le saqué todo el provecho posible y ahora estoy disfrutando de esta nueva etapa que es ser entrenador. Son cosas totalmente distintas, pero es muy lindo. Estás en todos los detalles, tenés que estar en un montón de cosas que cuando eras jugador no te dabas cuenta que pasaban. Vos llegabas y te ponías la ropa para entrenar o para jugar, las zapatillas y el que se rompía la cabeza para buscarle la vuelta a todo lo que pasa adentro de la cancha es el entrenador y su staff. Estar de ese lado ahora lo disfruto mucho, es muy lindo, la verdad que es algo que no esperaba. No esperaba que me apasione tanto como me apasiona. Me imaginaba siendo entrenador cuando jugaba, pero primero tenía otra idea, la de ser entrenador de chicos más jóvenes, que me lo está dando la selección a eso, la posibilidad de estar con chicos de 15, 16 años. Me gusta mucho intentar pasar todo lo que aprendí. Después, con el tiempo, en las últimas dos temporadas que yo jugué, tuve charlas con distintos entrenadores que me fueron guiando para ese lado. Me fueron aconsejando de lo que sería mejor para mí, como ex jugador y cuando llegó el momento tomé la decisión. No fue fácil, porque a los tres meses de que me retiré ya estaba entrenando a un equipo profesional. Y en ese plantel 5 o 6 jugadores habían sido compañeros míos. Fue muy difícil y hay que aprender un montón de cosas. Adentro de la cancha pensás que sabés un montón de cosas que pasan, la solución que le podés dar y de afuera es totalmente distinto. Tenés que buscarle la vuelta para que el jugador te entienda. Pedir el minuto en el momento justo, dar con el cambio justo, cambiar la táctica en un mismo partido. Tenés que estar bastante más atento que cuando sos jugador. Eso es lo apasionante de ser jugador. Tener que estar en los pequeños detalles y saber actuar en el momento justo.

La Generación Dorada celebrando el oro olímpico en Atenas 2004.

- ¿Con los muchachos de la Generación Dorada tienen algún grupo de WhatsApp, se juntan habitualmente?
- Sí sí, tenemos un grupo que es bastante activo, hay un grupo de tres o cuatro que se más activos. El más jodón y el que está más activo siempre es el Chapu Nocioni, que no ha cambiado nada de lo que era cuando era pibe a lo que es ahora. La verdad es que en los últimos 4 a 5 años nos hemos juntado un par de veces, pero la pandemia nos cortó en el medio, después tuvimos la posibilidad de ir a Río Tercero con un museo que hizo Alejandro Casettai (exjefe de equipo de la Generación Dorada) que tiene cosas que los distintos jugadores de la selección han donado para que la gente vaya a verlo. Fuimos a hacer un poco de presencia y a mirar el museo y a compartir un momento con algunos chicos que han venido de Europa. La verdad que la pasamos muy bien y nos acordamos de distintas historias que hemos tenido en los distintos torneos que hemos jugado.

La entrevista completa