La curiosa medida que analiza la Conmebol con la Libertadores e ilusiona a los hinchas de Boca
La ilusión del mundo Boca con la Copa Conmebol Libertadores no es racional ni está sujeta ineludiblemente a elementos de la realidad o actualidad. Por el contrario, se renueva año a año y es incondicional. Sin embargo, algunos elementos comienzan a ilusionar a los hinchas a medida que el equipo avanza de fase. Lógicamente, la llegada de Cavani reavivó esa llama.
Mientras el equipo se prepara para recibir este miércoles a Racing en el marco del partido de ida de los cuartos de final, en la Bombonera, los hinchas en las redes se manifiestan para encender esa ilusión, sea en base al buen rendimiento que mostró el equipo ante Platense, o apelando a cuestiones inmateriales y hasta "divinas".
Así parecen tomarse la medida que analiza la Conmebol para esta edición de la Copa Libertadores. La cual fue confirmada por el mismo presidente de la institución, el paraguayo Alejandro Domínguez.
¿De qué se trata? La entidad está evaluando volver a entregar, como parte de los premios que ofrecen junto a la copa, el plato del campeón. Esta insignia ya tendría un nuevo diseño adaptado a la edición 2023, según lo publicado por Domínguez.
¿Por qué pueden ilusionarse los hinchas de Boca? Sucede que la Conmebol decidió dejar de entregar ese premio a partir de la edición 2008, la que ganó la Liga de Quito de Ecuador, cuando venció en la final a Fluminense. Por ende, el último equipo en recibirlo fue el Boca de Miguel Ángel Russo, el último equipo xeneize en ser campeón, hace 16 años.
Fotos de la época, como la que se muestra en la nota, retratan cómo el plantel, liderado por Juan Román Riquelme, levantó el tradicional trofeo, junto con la llave de la empresa automotriz que por entonces auspiciaba el certamen, y el plato de campeón, que era un premio entregado desde el 1998 hasta ese año, producto de ese vínculo comercial. Ni bien se terminó ese contrato, dejó de entregarse.
Ahora, 16 años después, el plato puede volver a ser parte del folclore de la ceremonia, el 4 de noviembre en el Maracaná. ¿Vale la ilusión?

