El Lobo de los empates: los números de un equipo “verde”
Disputadas 27 fechas del torneo de la Primera Nacional, y a falta de 11 para el final, puede considerarse que, hasta el momento, la campaña de Gimnasia y Esgrima es más que aceptable. Con un equipo con más cantidad que calidad, sin los nombres propios de Independiente Rivadavia o Deportivo Maipú, los de Joaquín Sastre se mantienen expectantes. Hasta hace dos jornadas, el Lobo estaba en zona de clasificación e incluso llegó a estar segundo en la tabla. Pero las derrotas con Güemes de Santiago del Estero y con Patronato de Paraná, y el empate ante Deportivo Morón lo hicieron descender hasta la décima posición. Pero está ahí, cerquita, a un punto del último clasificado.
Como dice su propio DT, Gimnasia es un equipo que compite siempre y al que ningún rival superó ampliamente. De hecho, tiene sólo 5 derrotas en el torneo, las mismas que el puntero, Almirante Brown. Y esas 5 caídas fueron por el mismo marcador: 1 a 0. Los números marcan a las claras que es un equipo sólido, confiable, que sostiene la idea de su entrenador con la columna vertebral liderada por Lucas Villarruel y que completan Brian Olivera, Maxi Padilla y Santiago López. Mientras que los buenos pasajes en el torneo de Rodrigo Castro y Nicolás Romano han conseguido marcar la diferencia. Hasta ahí, lo más regular del equipo. Al resto del plantel le ha costado mucho hacer los méritos necesarios para conformar al DT.
Al mismo tiempo, para analizar el presente del equipo es necesario retroceder al menos, hasta el comienzo del campeonato o, un poco más atrás, hasta el final de la temporada anterior. ¿Por qué? Porque, tras una buena campaña con Luca Marcoguiseppe como DT, al Lobo se le fue el plantel completo. Y tuvo que rearmarse de la mano de Joaquín Sastre.
“Yo tenía en claro, y lo hablaba desde el comienzo con Fernando (Porreta, presidente de Gimnasia) que era un equipo de proceso. De por si, ya el hecho de traer la cantidad de refuerzos que tuvimos que incorporar, sumado a eso que trajimos muchos proyectos. Te diría que el 70% del plantel tiene contrato por más de un año para evitar que suceda lo que sucedió este año, que se fueron todos, incluso algunos sin rédito económico para el club, como es el caso de Santiago Solari y Lucas Arce, que están en Primera pero al club no le quedó nada”, reconoció Sastre en una entrevista con MDZ.
Tener presente ese contexto permite analizar el presente del equipo. Y, por ello, es correcto confirmar que la campaña es buena.
Ahora bien. Expuesto todo lo anterior, también puede considerarse que Gimnasia es un equipo “verde”. ¿Por qué? Porque de no ser por la falta de capacidad para cerrar partidos que tenía ganados, como ocurrió el pasado fin de semana ante Morón, su campaña sería aún mejor. Y lo del sábado no fue una excepción.
Gimnasia dejó en el camino muchos puntos por no saber cerrar los partidos. Y hoy lo lamenta. El Mensana igualó 12 encuentros de 25 disputados. Y la forma en la que se dieron muchos de esos empates es lo más difícil de explicar. Sólo un rival hizo los méritos necesarios para robarle dos puntos a Gimnasia tras ir perdiendo: Almirante Brown, en la fecha 9 del torneo, en Isidro Casanova. El Lobo se imponía con gol de Castro, pero el local se le vino encima y logró igualarlo a dos minutos del final.
En la mayoría de los 11 empates restantes, dio la sensación de que Gimnasia no ganó un punto, sino que perdió dos, por cómo se dieron. Y los dos encuentros con Deportivo Morón parecen ser de los más claros para ejemplificarlo: en el primer juego, en el Legrotaglie, Gimnasia ganaba 2 a 0 y, sobre el final, el Gallito, que venía último, se lo empató. Ahora, más allá de que Morón es otro equipo, se estaba trayendo tres puntos de oro, pero no lo pudo aguantar y se lo empataron a los 49 del segundo tiempo.
Y no es la primera vez que esto ocurre. En la fecha 1, Defensores Unidos se lo igualó a los 40 del segundo tiempo. En la 13, Nueva Chicago lo empató a 3 minutos del cierre. Flandria, con poco, marcó el 1 a 1 en la recta final del partido. Esos 6 puntos perdidos, más los 4 con Deportivo Morón, significan 10 puntos que hoy lo ubicarían a Gimnasia a un punto del líder.
Es cierto que los partidos no terminan hasta el pitazo final del árbitro, y que en el fútbol todo puede pasar hasta ese momento. Pero es cierto también que con un poco más de inteligencia, Gimnasia tendría varios puntos más en el torneo.
Cada vez falta menos para que termine la primera fase de la Primera Nacional y, si quiere seguir en competencia, el equipo de Joaquín Sastre deberá seguir trabajando en este detalle. El DT lo sabe.