Entrevista con MDZ

Stefano Arancibia: del sueño de ser campeón con el club de toda su vida, al deseo de dar el gran salto de su carrera

Stefano Arancibia fue una de las figuras de Rivadavia Básquet en el Torneo Apertura 2023 que acaba de culminar con la consagración del Naranja. En un mano a mano con MDZ, habló del título, del plantel campeón, de sus sueños y de un básquet mendocino que pasa por un gran momento.

Juan Andrés Tuzzi
Juan Andrés Tuzzi sábado, 22 de julio de 2023 · 17:00 hs
Stefano Arancibia: del sueño de ser campeón con el club de toda su vida, al deseo de dar el gran salto de su carrera
Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Rivadavia Básquet se consagró campeón del Apertura 2023 de la Superliga mendocina, tras derrotar en una gran final a Atenas, de la mano de Fernando Ronco, su DT, y con figuras como Guido Francese, Abel Trejo y Stefano Arancibia. Fue justamete este último que, en un mano a mano con MDZ, habló del título conseguido con el club de toda su vida.

"Los cuatro o cinco equipos que se arman acá en Mendoza podrían estar jugando la Liga Argentina, por los jugadores que tienen, por eso no es tan fácil el torneo", reconoció sobre el campeonato conseguido, al tiempo que habló sobre su presente, y sobre un futuro que imagina lejos de su casa.

- ¿Qué significa esta consagración para vos, por el título y porque fue en tu club, en tu casa, con tu gente?
La verdad es que es algo muy lindo, salir campeón es a lo que todo jugador aspira. Cuando sos chiquito lo que siempre soñás es llegar a la primera del club e el que te iniciaste, por eso todo esto tiene un plus especial. Muy contento porque es algo que buscamos mucho, el año pasado se nos escapó por muy poquito ya que no pudimos ganar la final. Se hizo esperar un poco más de la cuenta, pero contento de que se pudo dar un año después.

- Y se dio en un torneo complicado, con equipos muy bien armados, muy duros…
- Sí, la Superliga es un torneo muy bueno, de muy buen nivel, que va creciendo año a año. Hay equipos que tienen terribles planteles, con jugadores muy experimentados, y nos tocó ganarle a San José, a Anzorena, a Atenas, así que muy contento que, además de haber salido campeón, le ganamos a los mejores.

Así fue el festejo naranja en el Torito Rodríguez. Foto: Instagram Rivadavia Básquet.

- ¿Cómo se dio este torneo para ustedes?
- Fuimos de menor a mayor. Nosotros empezamos la Superliga sin poder jugar el torneo, por cuestiones de calendario con la Liga Argentina. Son muchos partidos, muchos viajes y se hace imposible estar en los dos lados. Por eso mismo, por no poder jugar con equipo completo nos tocó jugar en la Zona de Reclasificación. El nivel del equipo daba para estar arriba, pero no pudimos hacerlo. Así que lo que fue la reclasificación se nos hizo un poco más relajado, que está bueno porque llegamos con confianza, pero no llegás con el mismo nivel de roce de los equipos de arriba. Y también, más que nada, porque quedamos abajo y nos tocó con los mejores y arrancamos el primer partido de playoff con San José, que lo perdimos y creo que ahí hicimos un cambio desde lo mental, lo anímico y nos dijimos que si no cambiamos, si no jugábamos diferente, con más ganas, nos quedábamos afuera en el partido siguiente. Y lo pudimos lograr, y desde ese partido en adelante fue todo para arriba y partido a partido fuimos mejorando.

- ¿Y por qué lo ganaron al torneo, cuál fue la clave?
- La verdad jugamos con Atenas que era un equipo muy bueno, que si bien no era el candidato porque era el tres, pero en los playoff fue el que mejor jugó y el que sabe de básquet sabe que Atenas es eso, es garra, corazón, no rendirse nunca, jugar, defender. EL primer partido nos sentimos muy cómodos con lo que hacemos nosotros y nos trajimos el partido, no cómodo, porque nunca sacamos una gran diferencia, pero si fuimos ganando todo el partido. El segundo partido fue todo lo contrario. Todo lo que se propusieron lo hicieron, porque nos sacaron de juego y no pudimos hacer nada de lo que queríamos. Lo tuvimos cerca pero fueron dominadores. Y para el tercer partido dijimos que teníamos que volver a jugar a los que nosotros queríamos porque sino no íbamos a poder lograrlo.

- ¿Por qué creés que te eligieron como una de las figuras de la final?
- Creo que el premio es más que nada para el equipo, porque si bien tenemos grandes jugadores, grandes anotadores, por ahí había partidos que me tocaba a mi hacer 20 puntos, y otro partido me tocaba hacer 5 y Guido Francese hacía 25, el otro Tobías Cravero, el otro Franco Sampaulise y así. Entonces creo que en la final Guido estuvo muy bien en el segundo y tercer partido, pero creo que el equipo nunca lo dejó sólo porque sino hubiese sido difícil. En el segundo tuvimos un mal partido grupal y eso nos llevó a perderlo. Creo que el premio es para el equipo.

Stefano, en la redacción de MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo.

- ¿Qué significó ganarlo en el contexto que lo hicieron, en el Torito Rodríguez, con toda la gente de Rivadavia que pudo estar ahí, con tu familia?
- Fue hermoso. Hubiera sido mucho más lindo de local, a cualquiera le hubiese gustado salir campeón en su cancha, porque es el lugar en el que entrenás todos los días, creo que eso se nota. Hubiera sido lindo. Pero los dos equipos que llegamos a la final son de los que más público tienen en Mendoza y la realidad es que ni en Atenas ni en Rivadavia hubiese entrado la gente que fue. Pero fue lindo porque fue cerca, la gente que iba a ir a Rivadavia fue a San Martín, y la gente de Mendoza también fue así que fue muy hermoso porque la verdad es que no sé si alguna vez había jugado con tanto público y se siente muy lindo y por eso fue una alegría muy grande.

- Fue importante contar en la parte importante del torneo con los jugadores de la Liga Argentina…
- Sí, son dos torneos muy distintos, y con dos responsabilidades muy distintas. La mayoría de los chicos, y me incluyo, cuando jugamos la Liga Argentina tenemos la cabeza puesta en eso, porque es a lo que le apuntamos y lo de la Superliga lo hacemos por compromiso con el club, con los dirigentes, o por algún arreglo con el club de jugar los dos torneos. Pero la realidad es que la mayoría viene por lo otro y es muy difícil ponerle el 100 a las dos competencias, por calendario, cansancio… hemos jugado alrededor de 100 partidos en 10 meses, una locura.

- ¿Y en la Liga, como te sentiste en lo personal?
- Bastante bien, creo que año a año me he podido ir superando personalmente con lo que me he ido proponiendo, siempre con un poquito más de responsabilidad en el equipo por lo que he seguido estando acá. El grupo que se armó fue muy bueno. Llegamos hasta donde llegamos y estuvimos muy cerca de haber subido un escalón más. Fue un muy lindo grupo y creo que gracias a eso pudimos mantener la base y armamos este grupo que, sumado a los chicos del club, se armó un equipo tremendo, muy largo, porque éramos 10 jugadores que podía jugar cualquiera y creo que eso fue una de las claves.

- Por lo que significa Rivadavia da la sensación de que cuando juegan la Superliga con jugadores de la Liga Argentina, tienen la responsabilidad de ganarla...
- Sí, a mi un poco me enoja cuando se dice que tenemos que ganar todos los partidos en la Superliga porque jugamos en la Liga Argentina, cuando la realidad es que los cuatro o cinco equipos que se arman acá podrían estar jugando la Liga Argentina, los jugadores lo tienen, por eso no es tan fácil. Pasa eso de que cuando ganás, dicen “ganó el Rivadavia de la Liga Argentina”, desmereciendo a los otros equipos. Pero cuando perdés, “ah, perdieron los de la Liga Argentina”. Estamos con la doble competencia y la Superliga, insisto, tiene un nivel terrible y los jugadores podrían estar en la Liga Argentina.

- Cuando terminó el partido dijiste que esta era la mejor manera de despedirte de Rivadavia, ¿qué sigue para vos en tu carrera?
Hace unos años que vengo con ganas de irme, no porque esté incómodo en el club sino por algo personal de querer crecer. No lo he vivido aún, pero si lo he podido compartir con jugadores amigos que vienen de afuera, y te aconsejan. Y lo que siempre me dicen es que para crecer lo mejor es hacerlo afuera, lejos de tu familia, amigos, y 100% dedicado a lo que hago. Por más que hoy me puedo dedicar al básquet, es distinto si no estás en tu casa y por eso hace tiempo que vengo con esa idea. Por cuestiones de plata y de tiempo me he quedado en Rivadavia, que juega Liga Argentina y el nivel me interesa y es en el que me he mantenido y me ha convenido por lo deportivo, porque he tenido mi espacio y más protagonismo. He estado acá y no me arrepiento, he estado siempre muy cómodo, pero es cerrar una etapa sino lo voy a seguir estirando, y quiero irme, probar en otro lado, ya lo tenía pensado. Creo que voy a aprovechar haber cerrado esta etapa con un campeonato, como forma de agradecimiento al club que me ha formado.

- ¿Y hay algo concreto?
- Todavía no, la decisión nada más. Con mi representante estamos viendo qué puede salir. Si hay algo de Liga Nacional sería un sueño, creo que es a lo que uno aspira, por lo menos yo ahora. También estuve tramitando la ciudadanía porque me quiero ir a Europa pero ahora no dejo de escuchar las ofertas que me puedan llegar. Estoy en este momento en eso, en ver qué decido y qué será lo mejor para mí.

- ¿Tenés un sueño grande en el básquet?
No sé si grande grande. Por el momento ese, jugar Liga Nacional. Creo que estando acá o estando afuera, el día que tenga una propuesta de Liga Nacional va a ser la que primero tome, más que nada para poder cumplir un sueño y vivir la experiencia. Más que nada eso.

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