Banquete mendocino, ilusión en ascenso y permiso para soñar
El fin de semana mendocino fue tal largo como productivo y al frío que apareció en estos lares, los nuestros lo amortiguaron con tres actuaciones dignas de candidatos: Independiente Rivadavia, Deportivo Maipú y Gimnasia y Esgrima ganaron sus partidos, son animadores en ambas zonas de la Primera Nacional e invitan a esa ansiada ilusión llamada ascenso.
Independiente Rivadavia es un candidatazo. El elenco de Alfredo Berti inició con todo la segunda ronda, mostrando autoridad y carácter para revertir un duelo que arrancó chivo ante Aldosivi. con su triunfo, la Lepra es líder de la Zona B y es el que más puntos ha sacado contando ambos grupos, con 37 unidades. Desde que llegó el nuevo entrenador, el equipo sacó 28 de 30 puntos, una verdadera locura.
Su figurita difícil es Alex Árce, un nueve que nadie tenía en los planes y que hoy es una especie de Erling Haaland tomando tereré. Con 18 goles en 18 partidos, los números del atacante paraguayo son demoledores. Goleador del certamen y carta principal de un equipo que además tiene un once que se asienta con el correr de los partidos.
Deportivo Maipú no le pierde pisada y también sigue cumpliendo con una tremenda campaña. El elenco de Luis García sacó adelante un partido complicado en Chaco Para Siempre, y con el tanto de Veliéz, se mete de lleno en la pelea. Con 36 unidades, sigue respirando en la nuca de la Lepra y volvió a ratificar que no se la hará tan fácil. La temporada tiene números increíbles, perdiendo solo un encuentro de los últimos 15 (casualmente ante el Azul).
El equipo sale de memoria y tiene puntos altísimos como Juan Pablo Cozzani, Agustín Manzur o Rubens Sambueza. Arriba, el desequilibirio de Herrera y González por las bandas y las variantes en los nueves siguen respondiendo (Veliez, Klusener o Enríquez). En el Cruzado, todos esperan la respuesta en lo futbolístico de Marcelo Larrondo, flamante refuerzo que puede darle un enorme salto de calidad al equipo si está en óptimas condiciones.
El trío lo completa Gimnasia y Esgrima, a quién muchos no tenían en los planes y que en silencio con lo que tiene a mano sigue cumpliendo con una gran actuación. El Lobo bajó al escolta San Martín de San Juan y se metió de lleno en la pelea de la Zona A, llegando a 31 puntos, quedando solo a cuatro del líder Agropecuario. El elenco de Joaquín Sastre ya le ganó al puntero y al escolta de la tabla y no ha sido menos que nadie en el golpe por golpe.
Con puntos realmente altos como los de Braian Olivera, el retorno de Maxi Padilla que potenció a la defensa, la experiencia de Lucas Villarruel y la aparición siendo importantes de chicos de la casa como Nicolás Romano, Santi López o Tadeo Marchiori, en una mitad del parque prenden la ilusión. En rojo aparecía la inminente salida de Fernando Bersano pero Recalde lo reemplazo de gran manera.
Ingresando en el epílogo del torneo, y con prácticamente la segunda ronda por disputar, los tres equipos mendocinos mostraron credenciales para pelear hasta el final. No hay ningún cuco en todo el torneo que se presente como una verdadera amenaza, por eso, todos los nuestros tranquilamente pueden quedarse con esa palabrita tan soñada.