Presenta:

La razón por la que no hay que perder la esperanza con Campazzo en Denver

A pesar de estar muy relegado en la consideración actual de su entrenador y con su contrato a punto de finalizar, no se debe perder de vista en lo cambiante qué es la vida en la NBA.
Foto: Basquet Plus
Foto: Basquet Plus

Luego de un pequeño buen momento que apenas duró un fin de semana, Facundo Campazzo volvió al fondo de la consideración de Michael Malone, el entrenador de los Denver Nuggets. El regreso de Monte Morris, base titular que metió un triple sobre la chicharra para vencer a Golden State Warriors el miércoles pasado, sentenció los minutos del argentino, que ni siquiera entró al juego frente al equipo de Stephen Curry. Pero esto no significa que haya que perder la esperanza con Denver ni la cabeza pensando en futuros poco probables.

Denver festeja pero Argentina sufre: Campazzo no ingresó en la victoria frente a Warriors.

Esta vuelta a la cruda realidad en la que Campazzo no tiene participación en los partidos de los Nuggets no se debe a que, cuando Morris estuvo afuera, el cordobés lo haya hecho mal porque, de hecho, mejoró bastante su nivel en comparación a lo que habían sido sus últimos partidos: en los dos partidos del fin de semana, promedió 10 puntos con un alto porcentaje de efectividad desde la línea de tres puntos (42%) y dio muestras de su característico esfuerzo defensivo. A pesar de esto, Malone es muy estricto con las rotaciones de Denver y no quiso trastocar sus planes cuando volvió Morris.

Michael Malone es un entrenador que sigue al pie de la letra sus planes de juego y no suele retocar los minutos de los jugadores. Sí, Campazzo volvió al banco de suplentes con el regreso de Morris, pero lo positivo es que el cordobés demostró estar listo para cuando fue requerido y que tiene calidad de sobra para formar parte de la NBA.

Campazzo habla con Malone y Murray en un partido de la 2020-21.

Como se ha mencionado en anteriores ocasiones, Malone es un hombre rígido pero no tiene problemas en volver sobre sus pasos. Cuando Campazzo llegó a la NBA, le costó ganarse sus minutos y, cuando se afianzó, hubo un partido contra Dallas que, por una sorpresiva cuestión táctica, no ingresó ni una vez luego haber jugado 25 minutos dos días atrás, pero el mismo Malone fue quien le dio 17 minutos al partido siguiente. Este es sólo un pequeño ejemplo de lo cambiante que puede ser el entrenador estadounidense, a quien le ha costado encontrar una fórmula que le funcione tras la lesión de Jamal Murray.

En el poco más de año y medio que Campazzo lleva en la NBA, los fanáticos del básquet y seguidores de la campaña del cordobés también han tenido opiniones ciclotímicas acerca del coach de los Nuggets, casi tan cambiantes como las que tiene el propio Malone con el base de la selección argentina: cuando este puso de titular al argentino en los Playoffs, todos amaban al entrenador, pero ahora ha vuelto a su faceta de villano por no darle continuidad. 

La relación entre los fanáticos de Campazzo con Malone ha sido igual que la del cordobés: cambiante.

Lo cierto es que a veces, ya sea por fanatismo o por las ganas que tenemos de que los argentinos se destaquen en la NBA, se puede perder de vista que Malone intenta hacer lo mejor para su equipo. Que Campazzo no esté en los planes de su entrenador hoy no significa que tampoco lo estará en un futuro, ya que la temporada de la NBA es larguísima y todo puede cambiar. Además, si alguien se ha destacado a lo largo de su carrera por no bajar nunca los brazos ante situaciones adversas, ese ha sido el base de los Nuggets y si uno no confía en que pueda salir de este oscuro escenario, tal vez simplemente no conozca lo suficiente a Facundo Campazzo.