Benedetto y sus tatuajes: por qué se puso "lealtad" en la cabeza y el ídolo que su mujer no le dejó tatuar
En este verano, ningún pase hizo tanto ruido en Boca como el de Darío Benedetto, que con 31 años llegó desde el Elche de España para iniciar su segundo paso por el club de La Ribera. Para muchos hinchas, sobre todo los jóvenes, el Pipa ya es un ídolo xeneize. Para otros, el ex Arsenal todavía no está en ese lugar, pero va camino a convertirse en uno de esos jugadores que quedan para siempre grabados en la memoria de la hinchada como, por ejemplo, Juan Román Riquelme y tantos otros ex futbolistas que hoy trabajan dentro de la estructura de Boca.
Todos los ídolos son diferentes. Algunos son reconocidos por sus goles, otros por su magia y, sobre todo en el caso de la hinchada de Boca, varios son ídolos por la garra que tenían a la hora de defender la camiseta azul y oro. Podrán ser distintos, pero hay una cualidad que comparten: la lealtad. “Es una palabra fuerte”, aseguró Benedetto en una entrevista con la revista digital de Boca. Desde su primer paso por La Boca, varias cosas cambiaron en el Pipa, entre ellas, su look, ya que volvió con pelo corto y con, justamente, la palabra lealtad tatuada en el lado derecho de su cabeza.
“Algún lugar libre para otro tatuaje queda… El último fue en la cabeza. Buscaba una frase corta y se me ocurrió Lealtad. No vi que otros la tuvieran y es una palabra fuerte”, contó Benedetto sobre su nuevo tatuaje que se suma, entre otros, al escudo de Boca que tiene en el lado izquierdo de su torso.
Si de tatuajes e ídolos se trata, Benedetto, autor de 45 goles en 76 partidos, tenía en claro que quería llevar en la piel a Palermo: “Martín siempre fue mi ídolo porque jugamos en el mismo puesto”, reconoció el ex América de México, que también pidió que el hincha de Boca "ojalá el día de mañana pueda superar" el eterno enfrentamiento entre “El Titán” y Riquelme, el protagonista clave de la vuelta del nuevo número 9 de Boca.
Benedetto, que en su paso por Europa marcó 19 goles en 87 partidos, contó una particular anécdota sobre su tatuaje fallido del máximo goleador de la historia de Boca: “Es verdad que alguna vez quise tatuarme a Palermo, Mi mujer, Noelia, me convenció de que no lo hiciera: ‘Mirá si después te arrepentís…’”, relató el Pipa, que volverá a ponerse la camiseta xeneize este domingo a las 21:30 contra Colón de Santa Fe, en una Bombonera repleta que le mostrará cariño y le reconocerá la lealtad de cumplir su promesa de volver a Boca.

