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Por qué Pelé se puso la camiseta de Boca: “El jugador que no se estremece con su…”

O Rei sintió admiración por la hinchada del Xeneize desde el día que pisó por primera vez la Bombonera en la final de la Libertadores del 1963 y llegó a decir: "Jugué en todos los estadios del mundo pero jamás sentí un terremoto como el de esa oportunidad".

El mundo del fútbol se ha visto conmocionado este jueves por el fallecimiento de Pelé, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos a sus 82 años. A lo largo de todo este tiempo, su relación con la Argentina fue de "rivalidad deportiva"; por el clásico con Brasil y, sobre todo, por el debate de quién fue más grande (si Pelé o Maradona). Sin embargo, desde hace años, o para darle más puntualidad, desde el 11/9/1963, que O Rei ha conectado con una parte del país de una manera más especial. ¿Cual? La de los hinchas de Boca.

Pelé falleció a los 82 años: tenía cáncer.

Desde el 11 de septiembre de 1963, día en el cual Boca y Santos disputaron la final de la Copa Libertadores, Pelé se ha autodeclarado, en la Argentina, simpatizante del Club de la Ribera por la impresión que le causó salir a jugar a la Bombonera en aquella oportunidad. El astro brasileño recientemente fallecido reconoció "jamás haber sentido un terremoto similar en un campo de juego al de aquel día en la Bombonera". En Brasil, O Rei era hincha de Vasco da Gama.

Es por eso que, en varias notas, Pelé soltó más de una vez frases condescendientes con el Xeneize y, en una entrevista que le hizo El Gráfico, accedió a posar con la 10 de Maradona en la espalda (versión 1981).

Pelé, en la Bombonera, en la final de la Libertadores 1963.

Las mejores frases de Pelé sobre Boca

"Con Boca tuve una relación casi amorosa. El 'Dale Booo' puede impulsar a cualquier jugador del mundo a las mayores hazañas".

“Quiero a Boca, a sus colores y a su gente”.

"El jugador de Boca que no llega a estremecerse con el estímulo de su hinchada está enfermo o ejerce una profesión equivocada. Para el primer caso lo que corresponde es ir al médico y para el segundo no existe otra solución que dejar el fútbol".

"Me trataron mal y me hicieron muchos foules... (en la final del 1963) Si yo me dejara llevar por eso, no admiraría como admiro a su hinchada".

"Algunas de mis mayores emociones, como jugador y como hombre, las viví en la Argentina, en la Bombonera y en La Boca".

“No importa si no terminé jugando en Boca, sólo vale recordar cómo me sentí en ese instante, pensando que recibiría el aliento de aquella inmensa masa humana gritando mi nombre".

"Jugué en todos los estadios del mundo pero jamás sentí un terremoto cuando un equipo sale al campo como en La Bombonera".