Sin pelos en la lengua, Marciniak liquidó a la prensa francesa tras sus críticas post final del Mundial
Cinco días pasaron de la final del Mundial de Qatar 2022 y, así como siguen los festejos de la Selección argentina, las críticas y protestas de los franceses también siguen latentes. En este contexto el polaco Szymon Marciniak, quien se encargó de impartir justicia en el estadio Lusail, llegó a su país natal y no dudó en responder.
Mucho se habló de la supuesta invasión de los suplentes de la Albiceleste en el tercer gol (el segundo de Lionel Messi). Atento a esto, y rápido de reflejos, el juez argumentó: "Los franceses no mencionaron esta foto, donde se puede ver como hay siete franceses en el campo cuando Mbappé marca un gol. Nada que decir, sobre todo porque en la oportunidad perdida de Kolo Muani al final del partido, varios suplentes tricolores siguen en el área de juego. En primer lugar, para sancionar esa situación debería afectar el juego. ¿Cuál fue el impacto de los muchachos que se levantaron y saltaron al campo?".
"Están buscando a la pequeña bestia. Hay periódicos serios y aquellos que buscan rumores. Amigos, grandes árbitros de Francia, me han escrito. La recepción fue genial. Muchos profesionales y futbolistas nos han enviado felicitaciones y Kylian Mbappé dijo que éramos grandes árbitros. Hemos llegado al techo de cristal, pero aún quedan cosas por hacer", añadió.
Sobre el final del tiempo suplementario, Marciniak amonestó a Thuram por simulación pero, en su diálogo con la prensa, admitió que el VAR estuvo a punto de llamarlo para revisar y cobrar penal: "El VAR de la final, a cargo de Tomasz Kwiatkowski, dijo que el equipo revisó el incidente que involucró a Thuram e intuitivamente se inclinó por anular mi decisión en el campo, pero después de analizar las repeticiones concluyó que la decisión principal fue correcta y estuvo de acuerdo en continuar el juego".
Por último, Marciniak reveló detalles de su relación con Messi: "Hasta el Mundial de Rusia 2018, describiría nuestras relaciones como ásperas. Me gusta dejar jugar a los jugadores, no paro el juego cuando no es necesario, y no creo que eso le sentara muy bien, pero ahora creo que compró mi estilo y parece gustarle. Antes del partido se acercó a hablarme, le transmitió mi mensaje a sus compañeros y lo que pedí, funcionó".