Boca llegó a Brasil para jugar con Mineiro y tuvo una inhóspita bienvenida
La llegada del plantel de Boca Juniors a Belo Horizonte, donde mañana enfrentará a Atlético Mineiro por el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa libertadores, estuvo inmersa en varias complicaciones a partir de algunas solicitudes realizadas por el personal del aeropuerto respecto de hisopados que la delegación "Xeneize" ya se había realizado en Buenos Aires.
En el seno de la delegación "xeneize" resonó, a partir de esta situación, la "amenaza" del presidente de Atlético Mineiro, Sergio Coelho, quien al término del encuentro en la Bombonera destacó que Boca iba a ser "recibido y tratado en Belo Horizonte" de la misma manera en que ellos "lo habían sido en Buenos Aires".
"Llegamos al aeropuerto casi a media noche e hicieron que todos los miembros de nuestra delegación fuesen testeados, siendo que todos nosotros habíamos sido testeados el propio domingo, el día del viaje, y fueron todos negativos. Nos quedamos dos horas esperando a que salga el resultado y cuando llegamos al hotel eran como las 3 de la madrugada", se quejó Coelho.
"Como de costumbre no fuimos bien recibidos por Boca, comenzando por la comisión técnica que presionó insistentemente, durante todo el juego, a nuestro entrenador, Cuca, hasta con ofensas morales. Hicieron presión desde el inicio hasta el final del partido, incluido el entrenador de Boca Juniors", disparó el martes pasado. Parece que su "advertencia" ya empezó a tomar forma.
Así, la revancha entre Boca y Atlético Mineiro se empezó a jugar desde hoy, pese a que los equipos recién saldrán a la cancha mañana, desde las 19.15, para debatirse un lugar en los cuartos de final de la Copa Libertadores.