Presenta:

La contundente frase del Kun Agüero que conmueve a todos

El delantero argentino rompió el silencio y brindó detalles de cómo fue su infancia. En medio de su relato, hizo una desgarradora confesión.
Sergio Kun Agüero. Foto: FC Barcelona
Sergio Kun Agüero. Foto: FC Barcelona

Sergio Agüero brindó una detallada entrevista al diario español El País y conmovió a todos con una desgarradora confesión sobre su infancia y sus comienzos como futbolista.

"Cuando pregunté por los chicos con los que me juntaba, uno estaba muerto, el otro preso, a otro lo buscaba la policía. Chicos de 15 años".

"Escucho hablar a la gente de las villas y pienso que no tienen ni idea de lo que es. El que está ahí tiene otra vida. Está en su mundo. Hay como un sistema propio, con sus verdulerías, con sus carnicerías y con sus almacenes. Hay de todo. Y todo a un precio accesible para la gente de la villa. El problema es que es muy difícil progresar", comenzó su relato el Kun.

Y agregó: "Le pasó a mi viejo. Buscaba trabajo y muchas veces no se lo daban cuando decía el lugar en el que vivía. Y eso sigue pasando. Hay gente complicada, también. Claro. Pero también hay mucha, como mis viejos, que son gente de laburo, que quieren lo mejor para ellos y para su familia. Pero parece que quieren que nos quedemos siempre ahí. Que vivamos nuestra vida ahí".

"Para salir tenés que tener talento. Y suerte. Mucha suerte. Necesitás a alguien que te ayude. Yo tenía a mi viejo, que conocía a una persona que trabajaba en Independiente. Y todos los años le iba a romper las pelotas para que me hicieran una prueba. Si no hubiese sido por él, no hubiese llegado. He hablado con otros chicos, como Carlos Tevez, y todos vivieron una situación similar", señaló Agüero.

En ese marco, el Kun lanzó una desgarradora confesión: "La última vez que fui a la villa tenía 16 años. Cuando pregunté por los chicos con los que me juntaba, uno estaba muerto, el otro preso, a otro lo buscaba la policía. Chicos de 15 años. Todavía mantengo contacto con algunos de mis amigos. Seguimos hablando, más de 20 años después".

La insistencia de su padre para que juegue al fútbol

"Siempre le agradecí a mis padres. Pero a mi viejo le pregunté por qué me rompía tanto las pelotas. Siempre me decía que jugaba mal. Hasta el día de hoy. A Messi le pasaba lo mismo, lo hemos hablado y nos cagamos de risa", contó en otro tono sobre la insistencia de su padre para que jugara a la pelota.

"Mi viejo fue muy estricto y buscaba que no me relajara. De grande le pregunté: '¿Che, por qué me cagabas a pedos? ¿Por qué no me dejabas ir a jugar a la pelota?'. Me contestó que lo hacía porque se daba cuenta de que yo tenía mucha calidad y que sacaba mucha diferencia. Quería meterme en la cabeza que me encantara el fútbol. Cada vez que me prohibía jugar, a mí más me gustaba jugar a la pelota, más quería ir a entrenar", sentenció.