El periodista Ricard Torquemada habló sobre la decadencia de Messi y su amor por Maradona

El periodista Ricard Torquemada habló sobre la decadencia de Messi y su amor por Maradona

El periodista de Catalunya Ràdio habló del presente del Barcelona y obviamente de Leo. Además expresó: "Muchas de las cosas más locas que he hecho están conectadas a Maradona"

MDZ Deportes

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La que más valora Ricard Torquemada (49 años, Barcelona) en los otros es la empatía. Un aspecto de su personalidad que no soporta es el miedo. Está convencido de que el talento es una cualidad sobrevalorada. Y su idea de felicidad está vinculada al deporte. 

Desde el año 2000, su voz está ligada a las transmisiones del Barça en Catalunya Ràdio y a la marca Puyal. Director de LaTdT, también disfruta del mundo podcast con El Tercer Temps de Boot Room.

Esta temporada el Barça necesita construir futuro pero a Koeman solo le vale ganar para seguir ¿Cómo resuelve esa contradicción?

Es una contradicción que ya vivió Setién y es algo muy humano. Es muy difícil sacar resultados si no haces lo que sientes o te traicionas. Un entrenador sabe cómo respira el equipo y cómo tiene que ser para sentirse representado. Cuando haces lo que sientes es más fácil que te crean tus jugadores y en un equipo como el Barça ganas más veces de las que pierdes. 

Dices que un entrenador tiene que defender lo que siente ¿El fútbol que siente Ronald es el mejor para el Barça del futuro?

Yo creo que es ideal para el contexto actual. El Barça no necesita ahora mismo un entrenador de convicciones radicales, porque aunque las tuviera no tendría ni tiempo ni dinero para construir nada. Koeman está encontrando jóvenes que pueden ser piezas importantes de futuro. Y también nuevas sociedades que la plantilla necesitaba para ventilarse. Luego hay que pedirle resultados mínimos, que sería competir por títulos.

¿Te parece un técnico cruyffista?

Ni lo pensaba antes ni lo pienso ahora. Él vivió el cruyffismo, pero como central. Y por lo tanto lo sufrió más que nadie. Y eso hace que tenga una lectura cruyffista pero probablemente de las vulnerabilidades de ese plan. Si repasas su carrera ha sido más un pragmático que un cruyffista radical. Alguien que se adapta a lo que tiene y trata de sacarle rendimiento. No se podía esperar que Koeman fuera lo que no ha sido nunca. Y está tratando de sacar petróleo con flexibilidad táctica de una situación incómoda.  

"Creo que Messi descubre cada día una cosa que le gusta más de Pedri y está tan impactado como todos nosotros"

Más de una vez te has mostrado partidario de un Barça de futuro con Messi ¿estamos preparados para ver en directo su decadencia?

Igual que no estábamos preparados para vivir el fin de ciclo de este equipo tampoco lo estamos para la decadencia de Messi. Su decadencia dependerá un poco de su papel. Y su papel dependerá de él y de la gente que lo rodea. Messi tiene que entender que estirará su carrera si es capaz de entender que los físicos y el fútbol cambian, y que a lo mejor el rol que debe tener no es el mismo. Pero eso necesita de alguien que lo seduzca. Hasta ahora él ha mirado con desconfianza a los entrenadores y a alguno de sus compañeros, porque el balón no le llegaba donde le llegaba antes. ¿Qué ha hecho? Se ha refugiado en pequeñas sociedades. Y eso ha sido malo para él y para el Barça. ¿Qué es lo mejor que le está pasando? Que está abriendo la mente y está encontrando nuevas compañías. 

¿Es realista pensar que acepte un cambio de rol o que ya no puede hacer lo que hacía antes?

Dependerá de él. Él tomará su decisión pero el Barça tiene que presentarle una tentación. Y una tentación que sea buena para el Barça. No una tentación que sea buena para él como las tentaciones que ha tenido en los últimos años de poder escoger entre comillas con quién se junta, qué sociedades tener, incluso qué jugadores agradecía tener cerca. Porque esta no es una buen vía ni para el Barça ni para él. Y de eso no se han dado cuenta ni el Barça ni él hasta que se lo han encontrado. 

Me hablabas de sociedades especiales y pensamos en Messi y Pedri. Aimar dice que los grandes jugadores no son ansiosos...

Estoy de acuerdo. En el caso de Pedri, más que participar más o menos, lo que quiere es participar bien. Pedri nos remite a valores antiguos como la discreción o el esfuerzo, pero luego tiene cosas medio escondidas de futbolista moderno. Utiliza las dos piernas con una naturalidad excepcional, es bueno entre líneas, tiene instinto para estar en el sitio y el momento adecuado y un trabajo defensivo brutal. Es un jugador universal y le viene de fábrica. Es un jugador que cada día que lo ves descubres una cosa nueva. Creo que Messi cada día descubre una cosa que le gusta más de Pedri y está tan impactado como todos nosotros.

¿Cómo te explicas esa química?

Creo que los dos piensan muy rápido, saben moverse en espacios reducidos y tienen muy buena relación espacio-tiempo. Y luego se miran diferente. Messi tiene ganas de descubrir. Le han quitado a los compañeros de clase de siempre, se encuentra con un grupo nuevo y de repente levanta la cabeza y descubre alguien con quien se entiende y tiene química. Pedri puede pensar en cómo acabará esa jugada de Messi porque lo ha visto muchas veces. Messi de Pedri no. Lo descubre. Hay por una parte el descubrimiento y por la otra la admiración. 

Otro jugador fascinante es Dembélé ¿Crees que la gente empieza a entender el futbolista que es?

Siempre me ha parecido un jugador muy especial. Tiene cosas que solo tiene él. Pero es un jugador que siempre ha estado bajo sospecha. Y no por los comportamientos poco profesionales clásicos de los futbolistas, sino por otras cosas. Que si la alimentación, que si los videojuegos… Es el futbolista de las nuevas generaciones y sus tentaciones [sonríe]. Pero tiene un potencial bestial.

"Dembélé es el futbolista de las nuevas generaciones y sus tentaciones; también un jugador con un potencial bestial"

Su juego sigue siendo un enigma; es capaz de hacer una jugada memorable pero también de fallar el control más básico....

Yo creo que tiene que ver en que, como es un jugador tan rápido, se ha educado en espacios abiertos y un mal control era relativamente fácil de resolver. Se ve más en espacios reducidos donde tiene menos margen para corregirlos. Pero no descartaría que mejorase estos detalles. Dembélé tiene cambio de ritmo, aceleración, usa las dos piernas y más gol de lo que imaginaba. Lo que más me ha sorprendido del último Dembélé es su liderazgo. Está pidiendo el balón en momentos difíciles. Vive un momento de confianza y autoestima. Pero siempre ha sido descarado. Nunca hemos visto un jugador intimidado por Messi.

Me llama la atención que Maradona sea uno de tus ídolos cuando transmites una forma de ver las cosas tan racional....

Yo tengo una parte racional muy desarrollada pero también una parte emocional que a veces tengo reprimida. Pero soy pasional. Mucho. Conecto con la pasión argentina y me siento muy representado por esa exageración. Mi abuela nació en Argentina y siempre he pensado que tengo una conexión especial. Cuando eres adolescente las cosas te entran por la vía emocional. Y lo que logró me generó una adhesión. Incluso me fui a ver su debut en El Pizjuán. 

¡Esta sí que no me la esperaba!

[Sonríe]. Las cosas más locas que he hecho en mi vida, muchas, han estado vinculadas a Maradona. No encontré entradas y me infiltré con los Biris. Claro que luego me ha generado contradicciones y me fui separando de él. Pero es que así veo yo la vida: como un cúmulo de contradicciones. Diego forma parte de mis contradicciones y de esta disputa permanente que tengo en mi cabeza entre razón y pasión y en mi vida en general. 

"Maradona cambió mi vida porque me secuestró para el fútbol"

El escritor Sergi Pàmies dice que le gusta el fútbol ofensivo, pero que en la vida aplica el catenaccio; rebajar las expectativas para soportar mejor los golpes ¿te reconoces en eso?

[Risas]. A mí me formaron mis entrenadores, no mis profesores de la escuela. Y vivo la vida cómo me enseñaron a competir. Hay algunas cosas del Barça de Guardiola con las que sí me identifico. Una es disfrutar. La otra, competir hasta el final. Es decir, si me van a ganar que suden sangre. Y una tercera, que creo que es de gente mayor [sonríe]. Que es no jugar siempre a máxima velocidad. Esa forma de vivir me supera. Yo necesito la pausa, procesar y tomar una decisión. No sé tomar decisiones a la máxima velocidad. Es verdad que cuando veo a un equipo jugar a máxima velocidad me desborda. Yo en la vida veo un desmarque y mi primer instinto no es pasarle el balón rápido. Miro el deporte de una manera que me haga sentir identificado de cómo vivo o de cómo me gusta vivir.

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